1
Pagará su culpa Samaría,
pues contra su Dios se ha rebelado.
Morirán a filo de espada,
sus niños serán estrellados,
las embarazadas abiertas en canal.


Conversión y promesa de salvación

2
¡Vuelve, Israel, al Señor tu Dios
pues caíste a causa de tu iniquidad!
3
Buscad las palabras oportunas
y volved al Señor diciendo:
Perdona toda nuestra culpa
y acepta esto que es bueno
y que nosotros te ofrecemos:
las palabras de nuestros labios.
4
Asiria no puede salvarnos;
tampoco escaparemos a caballo
ni llamaremos másDios nuestro
a las obras de nuestras manos.
Sólo en ti halla el huérfano piedad”.
5
Yo curaré su apostasía,
los amaré generosamente,
pues mi cólera ya no los afecta.
6
Seré para Israel como el rocío,
florecerá como el lirio
y sus raíces serán tan firmes
como los árboles del Líbano.
7
Sus retoños se extenderán,
tendrá el esplendor del olivo
y la fragancia del Líbano.
8
Regresarán aquellos
que habitaban a su sombra,
crecerán como el trigo,
florecerán como la vid
y como el vino del Líbano,
será famoso su recuerdo.
9
Entonces Efraín [se dirá]:
“¿Qué me importan los ídolos?”.
Y yo respondo y lo protejo,
pues soy como abeto siempre verde
y de mí procede tu fruto.


Epílogo

10
Que los sabios y prudentes
entiendan este mensaje:
los caminos del Señor son rectos
y por ellos caminan los justos;
los malvados, en cambio, tropiezan.