- El año del perdón de deudas
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- »Cada siete años perdonarás lo que otros te deban.
- 2
- »Este perdón consistirá en lo siguiente: Toda persona que haya prestado algo a su prójimo, le perdonará lo que le haya prestado.
Ya no deberá exigir a su prójimo o a su compatriota que le pague, porque será proclamado el año del perdón de deudas en honor del Señor.
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- Al extranjero le podrás exigir que te pague el préstamo que le hiciste, pero a tu compatriota deberás perdonarle lo que haya recibido de ti.
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- De esta manera no habrá pobres entre ustedes, pues el Señor tu Dios te bendecirá en el país que él te va a dar como herencia,
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- siempre y cuando le obedezcas y pongas en práctica todos estos mandamientos que yo te he dado hoy.
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- Sí, el Señor tu Dios te bendecirá, tal como te lo ha prometido, y tendrás para prestar a muchas naciones, pero tú no tendrás que pedir prestado;
dominarás a muchas naciones, pero ellas no te dominarán a ti.
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- »Si hay algún pobre entre tus compatriotas en alguna de las ciudades del país que el Señor tu Dios te da, no seas inhumano ni le niegues tu ayuda a tu compatriota necesitado;
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- al contrario, sé generoso con él y préstale lo que necesite.
- 9
- No des lugar en tu mente a este malvado pensamiento: “Ya está cerca el año séptimo, el año en que se perdonan las deudas”, y entonces pongas mala cara a tu compatriota que se halla en la pobreza, y no le prestes nada;
porque él clamará contra ti al Señor, y tal acción se te contará como pecado.
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- Debes ayudarlo siempre y sin que te pese, porque por esta acción el Señor tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas y emprendas.
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- Nunca dejará de haber necesitados en la tierra, y por eso yo te mando que seas generoso con aquellos compatriotas tuyos que sufran pobreza y miseria en tu país.
Leyes sobre los esclavos
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- »Si alguno de tus compatriotas hebreos, sea hombre o mujer, se vende a ti como esclavo, sólo te servirá seis años;
al séptimo año lo dejarás en libertad.
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- Y cuando lo despidas, no lo dejarás ir con las manos vacías,
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- sino que le darás animales de tu rebaño y mucho trigo y vino;
es decir, compartirás con él los bienes que el Señor tu Dios te haya dado.
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- No olvides que también tú fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor tu Dios te dio libertad.
Por eso ahora te doy esa orden.
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- »Pero si tu esclavo dice que no quiere dejarte porque siente cariño por ti y por tu familia, y porque lo tratas bien,
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- entonces tomarás un punzón y, arrimándolo a la puerta de tu casa, le atravesarás la oreja;
de esta manera será esclavo tuyo para siempre. Lo mismo harás si se trata de tu esclava.
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- No te parezca mal dejar en libertad a tus esclavos, pues durante seis años te han servido por la mitad de lo que le habrías pagado a un jornalero;
además, el Señor tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas.
Consagración de los primeros animales machos
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- »Todo primer macho que nazca de tus vacas o de tus ovejas, deberás consagrarlo al Señor tu Dios.
»No hagas trabajar al primer ternerito de tus vacas, ni esquiles al primer corderito de tus ovejas.
- 20
- Cada año los comerás junto con tu familia y delante del Señor tu Dios, en el lugar que él haya escogido.
- 21
- Pero si tiene algún defecto, o es cojo o ciego, o tiene cualquier otra falta, no lo presentarás en sacrificio al Señor.
- 22
- Lo comerás en la ciudad donde vivas, y todos podrán comer de él, estén o no estén ritualmente puros, como cuando se come la carne de gacela o de ciervo.
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- Pero no debes comer su sangre, sino derramarla en la tierra como agua.
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