- El Señor condena a los falsos profetas
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- El Señor se dirigió a mí, y me dijo:
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- «Habla en mi nombre contra los profetas de Israel, esos profetas que hablan por su propia cuenta, y diles: “Oigan la palabra del Señor:
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- ¡Ay de los profetas estúpidos que siguen su propia inspiración y no tienen verdaderas visiones!
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- Tus profetas, Israel, son como zorras que viven entre ruinas.
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- No han hecho nada para defender a Israel, para que pueda resistir en la batalla cuando venga el día del Señor.
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- Sus visiones son falsas y sus profecías son mentira.
Dicen que hablan de mi parte, pero yo no los he enviado. ¡Y esperan que sus palabras se cumplan!
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- ¡Las visiones que ustedes tienen son falsas! ¡Sus profecías son mentira! Dicen que hablan de mi parte, pero yo no he dicho nada.
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- Por eso yo, el Señor, digo: Como ustedes dicen cosas falsas y sus visiones son mentira, yo estoy contra ustedes.
Yo, el Señor, lo afirmo.
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- Voy a levantar la mano para castigar a los profetas que tienen visiones falsas y cuyas profecías son mentira.
No podrán tomar parte en las reuniones de mi pueblo Israel; sus nombres no serán anotados en las listas de los israelitas, ni entrarán en la tierra de Israel. Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor.”
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- »Sí, ellos engañaron a mi pueblo diciéndole que todo iba bien, cuando en realidad no era así.
Son como quien levanta una pared insegura y luego la recubre con cal.
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- Pues diles a esos que blanquean la pared, que la pared se vendrá abajo.
Vendrá la lluvia a torrentes, y caerán granizos como piedras, y soplará un viento huracanado,
- 12
- y la pared se vendrá abajo.
Entonces les preguntarán: “¿Qué pasó con la cal que le pusieron?”
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- Por eso yo, el Señor, digo: En mi ira voy a hacer que sople un viento huracanado;
en mi furor voy a hacer que llueva a torrentes y que caigan granizos como piedras, para destruirlo todo con furia.
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- Y derribaré esa pared que ustedes blanquearon;
la echaré por tierra, y sus cimientos quedarán al descubierto. Sí, la pared se vendrá abajo, y ustedes morirán entre sus escombros. Entonces reconocerán que yo soy el Señor.
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- Descargaré toda mi ira contra esa pared y contra los que la blanquearon, y la gente dirá: “No quedó nada de la pared ni de los que la blanquearon,
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- esos profetas de Israel que tenían visiones falsas y anunciaban a Jerusalén que todo iba bien, cuando en realidad no era así.” Yo, el Señor, lo afirmo.
El Señor condena a las profetisas
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- »Ahora, hombre, dirígete a las mujeres de tu pueblo que se ponen a hablar en mi nombre por su propia cuenta,
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- y diles: “Esto dice el Señor: ¡Ay de ustedes, que andan a caza de la gente;
que cosen vendas mágicas para que todo el mundo se las ponga como pulseras, y hacen velos para que todos se los pongan en la cabeza! ¿Creen que pueden disponer de la vida y de la muerte de mi pueblo, según les convenga?
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- Ustedes, por unos puñados de cebada y unos bocados de pan, me deshonran delante de mi pueblo;
dan muerte a gente que no debía morir, y dejan con vida a gente que no debía vivir. Así engañan a mi pueblo, que hace caso a las mentiras.
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- Por eso yo, el Señor, digo: Yo me declaro enemigo de esas vendas mágicas que ustedes hacen, con las que atrapan a la gente como a pájaros.
Yo libraré del poder de ustedes a esas personas, y las dejaré volar libremente;
- 21
- libraré a mi pueblo del poder de ustedes y de los velos que le han puesto, y no lo volverán a atrapar.
Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor.
- 22
- Ustedes, con sus mentiras, han acobardado a los buenos, cosa que yo no quería hacer, y en cambio han animado a los malvados a seguir en su mala conducta, para que yo no les dé vida.
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- Por eso no volverán ustedes a tener sus falsas visiones ni a proclamar sus profecías de mentira.
Yo salvaré a mi pueblo del poder de ustedes, y reconocerán ustedes que yo soy el Señor.”»
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