Israel comparado a una vid inútil

1
El Señor se dirigió a mí, y me dijo:
2
«¿En qué es mejor el tronco de la vid
que la madera de los árboles?
3
Su tronco no sirve para nada,
¡ni siquiera para hacer una percha!
4
No sirve más que para leña.
Y cuando el fuego ha quemado las puntas
y el centro está hecho carbón,
¿para qué puede servir?
5
Si cuando estaba entero
no servía para nada,
¡menos ahora que está quemado
podrá servir para algo!
6
»Por eso yo, el Señor, digo:
Así como al tronco de la vid
se le echa en el fuego para que arda,
así también echaré en el fuego
a los habitantes de Jerusalén.
7
Yo me declararé enemigo de ellos.
Escaparán de un fuego,
pero otro fuego los devorará.
Y cuando yo me declare su enemigo,
ustedes reconocerán que yo soy el Señor.
8
Convertiré su país en un desierto,
por haberme sido infieles.
Yo, el Señor, lo afirmo