- Jacob planea huir de Labán
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- Pero Jacob supo que los hijos de Labán andaban diciendo: «Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre, y con eso se ha hecho rico.»
- 2
- También Jacob se fijó en que Labán ya no lo miraba con buenos ojos, como antes.
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- Entonces el Señor le dijo a Jacob: «Regresa a la tierra de tus padres, donde están tus parientes, y yo te acompañaré.»
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- Jacob mandó llamar a Raquel y a Lía, para que vinieran al campo donde estaba él con sus ovejas,
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- y les dijo:
—Me he dado cuenta de que el padre de ustedes ya no me trata igual que antes; pero el Dios de mi padre siempre me ha acompañado.
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- Ustedes saben muy bien que yo he trabajado para su padre lo mejor que he podido,
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- y que él me ha engañado y continuamente me ha cambiado el salario.
Sin embargo, Dios no le ha dejado hacerme ningún mal;
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- al contrario, cuando él decía: “Te voy a pagar con los animales manchados”, todas las hembras tenían crías manchadas;
y cuando decía: “Te voy a pagar con los rayados”, entonces todas tenían crías rayadas.
- 9
- Así fue como Dios le quitó sus animales para dármelos a mí.
- 10
- »Un día, cuando los animales estaban en celo, tuve un sueño en el que veía que los machos cabríos que cubrían a las hembras eran rayados, manchados y moteados.
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- En ese sueño el ángel de Dios me llamó por mi nombre, y yo le contesté: “Aquí estoy.”
- 12
- Entonces el ángel me dijo: “Fíjate bien, y vas a ver que todos los machos que cubren a las hembras son rayados, manchados y moteados, porque me he dado cuenta de todo lo que Labán te ha hecho.
- 13
- Yo soy el Dios que se te apareció en Betel, allí donde tú consagraste la piedra y me hiciste una promesa.
¡Vamos! Levántate y vete de este lugar; regresa a la tierra donde naciste.”»
- 14
- Entonces Raquel y Lía le contestaron:
—Nosotras ya no tenemos ninguna herencia en la casa de nuestro padre.
- 15
- Al contrario, nos trata como si fuéramos extrañas.
¡Hasta nos vendió, y se aprovechó de lo que le pagaste por casarte con nosotras!
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- En realidad, toda la riqueza que Dios le ha quitado a nuestro padre, es nuestra y de nuestros hijos.
Así que haz todo lo que Dios te ha dicho.
Jacob se va de Padán-aram
- 17-18
- Jacob se preparó para regresar a Canaán, donde vivía su padre Isaac.
Hizo montar a sus hijos y a sus mujeres en los camellos, tomó todo lo que tenía, y se puso en camino con todos los animales que había recibido por su trabajo en Padán-aram.
- 19
- Mientras Labán fue a otra parte a trasquilar sus ovejas, Raquel le robó sus ídolos familiares.
- 20
- Así fue como Jacob engañó a Labán el arameo, no diciéndole que se iba.
- 21
- Escapó con todo lo que tenía.
Muy pronto cruzó el río Éufrates, y siguió adelante hacia los montes de Galaad.
Labán persigue a Jacob
- 22
- Tres días después, Labán supo que Jacob se había escapado.
- 23
- Entonces, acompañado de sus parientes, salió a perseguirlo, y siete días después lo alcanzó en los montes de Galaad.
- 24
- Pero aquella noche Dios se le apareció a Labán el arameo en un sueño, y le dijo: «Escucha, no le hables a Jacob en forma brusca.»
- 25
- Labán alcanzó a Jacob en los montes de Galaad, que era donde Jacob había acampado.
Allí mismo acampó Labán con sus parientes,
- 26
- y le reclamó a Jacob:
—¿Qué has hecho? ¿Por qué me engañaste? ¡Has traído a mis hijas como si fueran prisioneras de guerra!
- 27
- ¿Por qué me engañaste y escapaste a escondidas, sin decirme nada? De haberlo sabido, yo te habría despedido con alegría y con música de tambores y de arpa.
- 28
- Ni siquiera me dejaste besar a mis hijas y a mis nietos.
¡Has actuado como un necio!
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- Yo bien podría hacerles daño a todos ustedes, pero anoche me habló el Dios de tu padre y me dijo: “Escucha, no le hables a Jacob en forma brusca.”
- 30
- Pero, si tanto querías regresar a la casa de tu padre, y por eso te fuiste, ¿por qué me robaste mis dioses?
- 31
- Entonces Jacob le contestó a Labán:
—Es que tuve miedo. Yo pensé que tal vez me ibas a quitar tus hijas por la fuerza.
- 32
- Pero si alguno de los que aquí están tiene tus dioses, ¡que muera! Nuestros parientes son testigos: dime si yo tengo algo tuyo, y llévatelo.
Pero Jacob no sabía que Raquel había robado los ídolos.
- 33
- Labán entró en la tienda de campaña de Jacob, luego en la de Lía y también en la de las dos esclavas, pero no encontró los ídolos.
Cuando salió de la tienda de campaña de Lía y entró en la de Raquel,
- 34
- ella tomó los ídolos, los puso dentro de la montura del camello, y se sentó sobre ellos.
Labán estuvo buscando por toda la tienda, pero no los encontró.
- 35
- Entonces Raquel le dijo:
—Padre, no te enojes si no me levanto delante de ti, pero es que hoy tengo mi período de menstruación. Como Labán anduvo buscando los ídolos y no los encontró,
- 36
- Jacob se enojó y le reclamó a Labán con estas palabras:
—¿Qué falta cometí? ¿Cuál es mi pecado, que con tantas ansias me has perseguido?
- 37
- Has registrado todas mis cosas, ¿y qué has encontrado de las cosas de tu casa? ¡Ponlo aquí, delante de tus parientes y de los míos, para que ellos digan quién de los dos tiene la razón!
- 38
- Durante estos veinte años que trabajé contigo, nunca abortaron tus ovejas ni tus cabras;
nunca me comí un solo carnero de tus rebaños;
- 39
- nunca te traje los animales que las fieras mataban, sino que yo pagaba esa pérdida;
si de día o de noche robaban ganado, tú me lo cobrabas.
- 40
- De día me moría de calor;
de noche me moría de frío, ¡y hasta el sueño se me iba!
- 41
- Veinte años he estado en tu casa, y esto es lo que me tocó: por tus dos hijas trabajé catorce años a tu servicio;
por tus animales trabajé seis años; y continuamente me cambiabas mi salario.
- 42
- De no haber estado conmigo el Dios de Abraham, el Dios que adoraba mi padre Isaac, estoy seguro que me habrías mandado con las manos vacías.
Pero Dios vio mi tristeza y el resultado de mi trabajo, y anoche te reprendió.
Jacob y Labán hacen un pacto
- 43
- Entonces Labán le contestó a Jacob:
—Las hijas son mis hijas; los nietos son mis nietos; las ovejas son mis ovejas; ¡todo lo que aquí ves es mío! Sin embargo, ¿qué les puedo hacer ahora a mis hijas, o a los hijos que ellas han tenido?
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- Por eso, ven;
tú y yo vamos a hacer un pacto, que va a servir como testimonio entre nosotros dos.
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- Entonces Jacob tomó una piedra, la puso de pie como un pilar,
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- y les dijo a sus parientes:
—¡Junten piedras! Todos juntaron piedras para hacer un montón, y allí comieron, junto al montón de piedras.
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- Labán llamó a ese lugar en su idioma «Jegar Sahadutá», y Jacob lo llamó en el suyo «Galaad».
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- Entonces Labán dijo:
—Hoy, este montón de piedras es testigo entre nosotros dos. Por eso se llamó Galaad ese lugar,
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- y también se llamó Mispá, porque Labán dijo:
—Que el Señor vigile entre nosotros dos, cuando ya no podamos vernos el uno al otro.
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- Si maltratas a mis hijas, o si te casas con otras mujeres además de ellas, aunque no haya nadie como testigo entre nosotros, Dios mismo sea testigo.
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- Y Labán siguió diciéndole a Jacob:
—Mira, aquí están el montón de piedras y el pilar que he puesto entre nosotros dos.
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- Ambos serán testigos de que ni tú ni yo cruzaremos esta línea para perjudicarnos.
- 53
- Que decida entre nosotros el Dios de tu abuelo Abraham y el de mi abuelo Nahor.
Entonces Jacob juró por el Dios que su padre Isaac adoraba.
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- Luego hizo Jacob sacrificios en el cerro, y llamó a sus parientes a comer.
Todos ellos comieron, y pasaron la noche en el cerro.
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- (32.1) Al día siguiente por la mañana, Labán se levantó y les dio un beso a sus nietos y a sus hijas;
después los bendijo, y regresó a su tierra.
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