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- Éste es el mensaje que el Señor dirigió a Oseas, hijo de Beerí, en tiempos de Ozías, Jotam, Ahaz y Ezequías, reyes de Judá, y de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel.
La esposa y los hijos de Oseas
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- El Señor comenzó así el mensaje que quería comunicar por medio de Oseas: «La tierra de Israel se ha prostituido apartándose de mí.
De la misma manera, ve tú y toma por mujer a una prostituta, y ten hijos con ella; así ellos serán hijos de una prostituta.»
- 3
- Oseas tomó entonces por mujer a Gómer, hija de Diblaim, la cual quedó embarazada y le dio un hijo.
- 4
- Entonces el Señor le dijo a Oseas: «Llama Jezreel al niño, porque dentro de poco voy a castigar a los descendientes del rey Jehú por los crímenes que él cometió en Jezreel, y voy a poner fin al reino de Israel.
- 5
- Ese día destruiré en el valle de Jezreel el poderío militar de Israel.»
- 6
- Gómer volvió a quedar embarazada y tuvo una hija.
El Señor le dijo a Oseas: «Llama Lo-ruhama a la niña, porque ya no volveré a tener compasión del reino de Israel. No los perdonaré.
- 7
- En cambio, tendré compasión del reino de Judá: yo mismo, el Señor su Dios, los salvaré.
Pero no los salvaré por medio de la guerra, sino que lo haré sin arco ni espada ni caballos ni jinetes.»
- 8
- Después de haber destetado a Lo-ruhama, Gómer volvió a quedar embarazada y tuvo un hijo.
- 9
- Entonces el Señor le dijo a Oseas: «Llama Lo-amí al niño, porque ustedes ya no son mi pueblo ni yo soy ya su Dios.»
La restauración del pueblo de Israel
- 10
- (2.1) Un día los israelitas
serán como la arena del mar, que nadie la puede medir ni contar. Y en vez de decirles: «Ustedes ya no son mi pueblo», Dios les dirá: «Ustedes son hijos del Dios viviente.»
- 11
- (2.2) Entonces se juntará
la gente de Judá y de Israel, y nombrarán un jefe único, y de todas partes volverán a Jerusalén. ¡Grande será el día de Jezreel!
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