- Job
- 1-2
- El mejor consuelo que ustedes pueden darme
es escuchar mis palabras.
- 3
- Tengan paciencia mientras hablo,
y después, ríanse si quieren.
- 4
- Mi pleito no es con ningún hombre;
por eso estoy tan impaciente.
- 5
- Si me ponen atención,
se quedarán mudos de miedo.
- 6
- Si yo mismo pienso en ello, me espanto;
mi cuerpo se estremece.
- 7
- ¿Por qué siguen con vida los malvados,
y llegan a viejos, llenos de poder?
- 8
- Ven crecer a sus hijos y a sus nietos,
que a su lado gozan de seguridad.
- 9
- Nada amenaza la paz de sus hogares;
Dios no los castiga.
- 10
- Su ganado es siempre fecundo;
las crías nunca se malogran.
- 11
- Sus hijos corretean y juegan como corderitos,
- 12
- y alegres bailan y saltan
al son del arpa, los tambores y las flautas.
- 13
- Terminan su vida en la prosperidad;
bajan tranquilos a la tumba.
- 14
- A Dios le dicen: «¡Déjanos en paz,
no queremos conocer tus leyes!
- 15
- ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos?
¿Qué ganamos con orar ante él?»
- 16
- (Pero los malvados no son dueños de su bienestar.
¡Lejos de mí pensar como ellos!)
- 17
- ¿Cuándo se ha apagado la luz de los malvados?
¿Cuándo han caído en la desgracia? ¿Cuándo se ha enojado Dios con ellos y los ha hecho sufrir?
- 18
- ¿Cuándo han sido dispersados como paja
que arrastra el viento en sus torbellinos?
- 19
- Se dice que Dios hace pagar a los hijos
por las faltas de sus padres. Pero es el propio malvado quien debe pagar y escarmentar.
- 20
- Él debe recibir el castigo
de la ira del Todopoderoso.
- 21
- ¿Qué le importa lo que pueda pasarle a su familia
una vez que él haya muerto?
- 22
- (Pero, ¿quién puede dar lecciones a Dios,
que juzga aun a los habitantes del cielo?)
- 23
- Hay quienes llegan a la muerte
llenos de vigor, felices y tranquilos,
- 24
- llenos de prosperidad y de salud.
- 25
- Otros, en cambio, viven amargados
y mueren sin haber probado la felicidad.
- 26
- Sin embargo, todos en la tumba son iguales;
a unos y a otros se los comen los gusanos.
- 27
- Yo sé lo que ustedes piensan de mí
y las ideas perversas que tienen.
- 28
- Se preguntan: «¿Dónde ha quedado la casa
de aquel malvado tirano?»
- 29
- ¿No han hablado ustedes con la gente que viaja?
¿No han oído las cosas que ellos cuentan:
- 30
- que cuando Dios se enoja, manda una desgracia
y al malvado no le pasa nada?
- 31
- Nadie le echa en cara su conducta,
nadie le da su merecido.
- 32-33
- Y cuando al fin lo llevan a enterrar,
todos en cortejo lo acompañan, unos delante y otros detrás, y hacen guardia en el sepulcro, y hasta la tierra es suave para él.
- 34
- ¡Es absurdo que ustedes quieran consolarme!
¡Es mentira todo lo que dicen!
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