- Primera serie de diálogos
Elifaz
- 1-2
- Seguramente, Job, te será molesto
que alguien se atreva a hablarte, pero no es posible quedarse callado.
- 3
- Tú, que dabas lecciones a muchos
y fortalecías al débil;
- 4
- tú, que animabas a levantarse al que caía
y sostenías al que estaba por caer,
- 5
- ¿te acobardas y pierdes el valor
ahora que te toca sufrir?
- 6
- Tú, que eres un fiel servidor de Dios,
un hombre de recta conducta, ¿cómo es que no tienes plena confianza?
- 7
- Piensa, a ver si recuerdas un solo caso
de un inocente que haya sido destruido.
- 8
- La experiencia me ha enseñado
que los que siembran crimen y maldad cosechan lo que antes sembraron.
- 9
- Dios, en su furor, sopla sobre ellos
y los destruye por completo.
- 10
- Por más que gruñan y rujan como leones,
Dios los hará callar rompiéndoles los dientes.
- 11
- Morirán como leones que no hallaron presa,
y sus hijos serán dispersados.
- 12
- Calladamente me llegó un mensaje,
tan suave que apenas escuché un murmullo.
- 13
- Por la noche, cuando el sueño cae sobre los hombres,
tuve una inquietante pesadilla.
- 14
- El terror se apoderó de mí;
todos los huesos me temblaban.
- 15
- Un soplo me rozó la cara
y la piel se me erizó.
- 16
- Alguien estaba allí,
y pude ver su silueta pero no el aspecto que tenía. Todo en silencio… Luego oí una voz:
- 17
- «¿Puede el hombre ser justo ante Dios?
¿Puede ser puro ante su creador?
- 18
- Ni aun sus servidores celestiales
merecen toda su confianza. Si hasta en sus ángeles encuentra Dios defectos,
- 19
- ¡cuánto más en el hombre, ser tan débil
como una casa de barro construida sobre el polvo, y que puede ser aplastado como la polilla!
- 20
- Entre la mañana y la tarde es destruido;
muere para siempre, y a nadie le importa.
- 21
- Su vida acaba como un hilo que se corta;
muere sin haber alcanzado sabiduría.»
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