- Job
- 1-2
- Si todas mis penas y desgracias
pudieran pesarse en una balanza,
- 3
- pesarían más que la arena del mar.
Por eso he hablado con pasión.
- 4
- El Todopoderoso ha clavado en mí sus flechas,
y el veneno de ellas me corre por el cuerpo. Dios me ha llenado de terror con sus ataques.
- 5
- ¿Acaso rebuzna el asno, si tiene hierba?
¿O brama el toro, si tiene pasto?
- 6
- ¿Quién come sin sal una cosa desabrida?
¿Qué gusto tiene una cosa sin sabor?
- 7
- Pues lo que jamás quise comer
es ahora mi alimento.
- 8
- ¡Ojalá Dios me conceda lo que le pido;
ojalá me cumpla lo que deseo!
- 9
- ¡Ojalá Dios se decida por fin
a aplastarme y acabar con mi vida!
- 10
- A pesar de la violencia del dolor,
eso sería un gran consuelo para mí, pues siempre he respetado las leyes del Dios santo.
- 11
- Ya no me quedan fuerzas para resistir,
ni razón alguna para seguir viviendo.
- 12
- No tengo la dureza de la roca,
ni la consistencia del bronce.
- 13
- No puedo valerme por mí mismo,
ni cuento con ningún apoyo.
- 14
- Al amigo que sufre se le ama,
aun cuando no haya sido fiel al Todopoderoso.
- 15
- Pero ustedes, mis amigos, me han fallado,
como arroyos que se quedan secos.
- 16
- El agua baja turbia,
revuelta con el hielo y la nieve;
- 17
- pero pasa el deshielo y se secan los arroyos,
viene el calor y se acaba el agua.
- 18
- Hacen que las caravanas se desvíen de su camino,
y que avancen por el desierto y mueran.
- 19
- Las caravanas de Temá y de Sabá
buscan llenas de esperanza esos arroyos,
- 20
- pero al llegar se ven decepcionadas,
queda frustrada su esperanza.
- 21
- Así son ustedes para mí:
ven mi horrible situación, y sienten miedo.
- 22
- Pero yo no les he pedido nada,
ni que den dinero por salvarme,
- 23
- ni que me libren de un enemigo,
ni que me rescaten de las manos de los bandidos.
- 24
- Denme lecciones, y guardaré silencio:
muéstrenme el error que he cometido.
- 25
- Nadie puede rechazar un argumento correcto;
pero ustedes me acusaron sin razón.
- 26
- Ustedes me critican por mis palabras,
palabras locas que se lleva el viento.
- 27
- ¡Capaces son de jugarse la vida de un huérfano
y de vender aun a su propio amigo!
- 28
- Mírenme ahora cara a cara;
díganme si miento.
- 29
- Retiren lo dicho, no sean injustos;
reconozcan que tengo razón.
- 30
- ¿Acaso creen que soy un mentiroso
que no se da cuenta de lo que dice?
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