- El diablo pone a prueba a Jesús
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- Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del río Jordán, y el Espíritu lo llevó al desierto.
- 2
- Allí estuvo cuarenta días, y el diablo lo puso a prueba.
No comió nada durante esos días, así que después sintió hambre.
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- El diablo entonces le dijo:
—Si de veras eres Hijo de Dios, ordena a esta piedra que se convierta en pan.
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- Jesús le contestó:
—La Escritura dice: “No sólo de pan vivirá el hombre.”
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- Luego el diablo lo levantó y, mostrándole en un momento todos los países del mundo,
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- le dijo:
—Yo te daré todo este poder y la grandeza de estos países. Porque yo lo he recibido, y se lo daré al que quiera dárselo.
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- Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo.
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- Jesús le contestó:
—La Escritura dice: “Adora al Señor tu Dios, y sírvele sólo a él.”
- 9
- Después el diablo lo llevó a la ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo:
—Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo desde aquí;
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- porque la Escritura dice:
“Dios mandará que sus ángeles te cuiden y te protejan.
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- Te levantarán con sus manos,
para que no tropieces con piedra alguna.”
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- Jesús le contestó:
—También dice la Escritura: “No pongas a prueba al Señor tu Dios.”
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- Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.
Jesús comienza su actividad en Galilea
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- Jesús volvió a Galilea lleno del poder del Espíritu Santo, y se hablaba de él por toda la tierra de alrededor.
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- Enseñaba en la sinagoga de cada lugar, y todos le alababan.
Jesús en Nazaret
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- Jesús fue a Nazaret, el pueblo donde se había criado.
El sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se puso de pie para leer las Escrituras.
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- Le dieron a leer el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el lugar donde estaba escrito:
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- «El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;
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- a anunciar el año favorable del Señor.»
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- Luego Jesús cerró el libro, lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó.
Todos los que estaban allí tenían la vista fija en él.
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- Él comenzó a hablar, diciendo:
—Hoy mismo se ha cumplido la Escritura que ustedes acaban de oír.
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- Todos hablaban bien de Jesús y estaban admirados de las cosas tan bellas que decía.
Se preguntaban: —¿No es éste el hijo de José?
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- Jesús les respondió:
—Seguramente ustedes me dirán este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo.” Y además me dirán: “Lo que oímos que hiciste en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu propia tierra.”
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- Y siguió diciendo:
—Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.
- 25
- Verdaderamente, había muchas viudas en Israel en tiempos del profeta Elías, cuando no llovió durante tres años y medio y hubo mucha hambre en todo el país;
- 26
- pero Elías no fue enviado a ninguna de las viudas israelitas, sino a una de Sarepta, cerca de la ciudad de Sidón.
- 27
- También había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero no fue sanado ninguno de ellos, sino Naamán, que era de Siria.
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- Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se enojaron mucho.
- 29
- Se levantaron y echaron del pueblo a Jesús, llevándolo a lo alto del monte sobre el cual el pueblo estaba construido, para arrojarlo abajo desde allí.
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- Pero Jesús pasó por en medio de ellos y se fue.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
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- Jesús fue a Cafarnaúm, un pueblo de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente.
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- Y la gente se admiraba de cómo les enseñaba, porque hablaba con plena autoridad.
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- En la sinagoga había un hombre que tenía un demonio o espíritu impuro, el cual gritó con fuerza:
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- —¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo te conozco, y sé que eres el Santo de Dios.
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- Jesús reprendió a aquel demonio, diciéndole:
—¡Cállate y deja a este hombre! Entonces el demonio arrojó al hombre al suelo delante de todos, y salió de él sin hacerle ningún daño.
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- Todos se asustaron, y se decían unos a otros:
—¿Qué palabras son éstas? Con toda autoridad y poder este hombre ordena a los espíritus impuros que salgan, ¡y ellos salen!
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- Y se hablaba de Jesús por todos los lugares de la región.
Jesús sana a la suegra de Simón
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- Jesús salió de la sinagoga y entró en casa de Simón.
La suegra de Simón estaba enferma, con mucha fiebre, y rogaron por ella a Jesús.
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- Jesús se inclinó sobre ella y reprendió a la fiebre, y la fiebre se le quitó.
Al momento, ella se levantó y comenzó a atenderlos.
Jesús sana a muchos enfermos
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- Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diferentes enfermedades los llevaron a Jesús;
y él puso las manos sobre cada uno de ellos, y los sanó.
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- De muchos enfermos también salieron demonios, que gritaban:
—¡Tú eres el Hijo de Dios! Pero Jesús reprendía a los demonios y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
Jesús anuncia el mensaje en las sinagogas
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- Al amanecer, Jesús salió fuera de la ciudad, a un lugar solitario.
Pero la gente lo buscó, y llegaron a donde él estaba. Querían detenerlo, para que no se fuera,
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- pero Jesús les dijo:
—También tengo que anunciar la buena noticia del reino de Dios a los otros pueblos, porque para esto fui enviado.
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- Así iba Jesús anunciando el mensaje en las sinagogas del país de los judíos.
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