- Mis ojos están puestos en ti
(1a) Salmo de David.
- 1
- (1b) A ti clamo, Señor: ¡ven pronto!,
¡escucha mi voz cuando te invoco!
- 2
- Sea mi oración como incienso en tu presencia,
y mis manos levantadas, como ofrenda de la tarde.
- 3
- Señor, ponle a mi boca un guardián;
vigílame cuando yo abra los labios.
- 4
- Aleja mi pensamiento de la maldad;
no me dejes andar en malas acciones ni tomar parte en banquetes de malhechores.
- 5
- Es un favor que el hombre honrado me castigue,
un perfume delicado que me reprenda. Tales cosas no rechazaré; a pesar de sus golpes, seguiré orando.
- 6
- Los jefes de los malvados serán despeñados,
y verán que mis palabras eran agradables.
- 7
- Sus huesos serán esparcidos junto al sepulcro,
como cuando se abren surcos en la tierra.
- 8
- Señor, Señor, mis ojos están puestos en ti.
En ti busco protección: no me abandones.
- 9
- Líbrame de la trampa que me han puesto;
líbrame de la trampa de los malhechores.
- 10
- Que caigan los malvados en su propia red,
mientras yo sigo adelante.
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