Dios, el único refugio
(1) Del maestro de coro.
De Jedutún.
Salmo de David.


1
(2) Sólo en Dios encuentro paz;
mi salvación viene de él.
2
(3) Sólo él me salva y me protege.
No caeré, porque él es mi refugio.
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(4) ¿Hasta cuándo me atacarán ustedes
y tratarán de echarme abajo,
cual si fuera una pared que se derrumba
o una cerca a punto de caer al suelo?
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(5) Sólo piensan en derribarme;
su mayor placer es la mentira.
Me alaban con los labios,
pero me maldicen con el pensamiento.
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(6) Sólo en Dios encuentro paz;
pues mi esperanza viene de él.
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(7) Sólo él me salva y me protege.
No caeré, porque él es mi refugio.
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(8) De Dios dependen mi salvación y mi honor;
él es mi protección y mi refugio.
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(9) ¡Pueblo mío, confía siempre en él!
¡Háblenle en oración con toda confianza!
¡Dios es nuestro refugio!
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(10) El hombre es pura ilusión,
tanto el pobre como el rico;
si en una balanza los pesaran juntos,
pesarían menos que nada.
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(11) No confíen en la violencia;
¡no se endiosen con el pillaje!
Si llegan a ser ricos,
no pongan su confianza en el dinero.
11-12
(12-13) Más de una vez he escuchado
esto que Dios ha dicho:
que el poder y el amor le pertenecen,
y que él recompensa a cada uno
conforme a lo que haya hecho.