- Acciones de Dios en favor de su pueblo
(1a) Poema didáctico de Asaf.
- 1
- (1b) Pueblo mío, atiende a mi enseñanza;
¡inclínate a escuchar lo que te digo!
- 2
- Voy a hablar por medio de refranes;
diré cosas que han estado en secreto desde tiempos antiguos.
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- Lo que hemos oído y sabemos
y nuestros padres nos contaron,
- 4
- no lo ocultaremos a nuestros hijos.
Con las generaciones futuras alabaremos al Señor y hablaremos de su poder y maravillas.
- 5
- Dios estableció una ley para Jacob;
puso una norma de conducta en Israel, y ordenó a nuestros antepasados que la enseñaran a sus descendientes,
- 6
- para que la conocieran las generaciones futuras,
los hijos que habían de nacer, y que ellos, a su vez, la enseñaran a sus hijos;
- 7
- para que tuvieran confianza en Dios
y no olvidaran lo que él había hecho; para que obedecieran sus mandamientos
- 8
- y no fueran como sus antepasados,
rebeldes y necios, faltos de firmeza en su corazón y espíritu; ¡generación infiel a Dios!
- 9
- Los de la tribu de Efraín,
que estaban armados con arcos y flechas, dieron la espalda el día del combate;
- 10
- no respetaron su alianza con Dios
ni quisieron obedecer sus enseñanzas.
- 11
- Se olvidaron de lo que él había hecho,
de las maravillas que les hizo ver.
- 12
- Dios hizo maravillas delante de sus padres
en la región de Soan, que está en Egipto:
- 13
- partió en dos el mar, y los hizo pasar por él,
deteniendo el agua como un muro.
- 14
- De día los guió con una nube,
y de noche con luz de fuego.
- 15
- En el desierto partió en dos las peñas,
y les dio a beber agua en abundancia.
- 16
- ¡Dios hizo brotar de la peña
un torrente de aguas caudalosas!
- 17
- Pero ellos siguieron pecando contra Dios;
se rebelaron contra el Altísimo en el desierto.
- 18
- Quisieron ponerle a prueba
pidiendo comida a su antojo.
- 19
- Hablaron contra él, diciendo:
«¿Acaso puede Dios servir una mesa en el desierto?
- 20
- Es verdad que Dios partió la peña,
que de ella brotó agua como un río, y que la tierra se inundó; pero, ¿podrá dar también pan? ¿Podrá dar carne a su pueblo?»
- 21
- Cuando el Señor oyó esto, se enojó;
¡su furor, como un fuego, se encendió contra Jacob!
- 22
- Porque no confiaron en Dios
ni creyeron en su ayuda.
- 23
- Sin embargo, Dios dio órdenes a las nubes
y abrió las puertas del cielo;
- 24
- ¡hizo llover sobre su pueblo el maná,
trigo del cielo, para que comieran!
- 25
- ¡El hombre comió pan de ángeles!
¡Dios les dio de comer en abundancia!
- 26
- El viento del este y el viento del sur
soplaron en el cielo; ¡Dios los trajo con su poder!
- 27
- Hizo llover carne sobre su pueblo;
¡llovieron aves como arena del mar!
- 28
- Dios las hizo caer en medio del campamento
y alrededor de las tiendas de campaña.
- 29
- Y comieron hasta hartarse,
y así Dios les cumplió su deseo.
- 30
- Pero aún no habían calmado su apetito,
todavía tenían la comida en la boca,
- 31
- cuando el furor de Dios cayó sobre ellos
y mató a los hombres más fuertes. ¡Hizo morir a los mejores hombres de Israel!
- 32
- A pesar de todo, volvieron a pecar;
no creyeron en las maravillas de Dios.
- 33
- Por eso Dios puso fin a sus vidas
como si fueran un suspiro y en medio de un terror espantoso.
- 34
- Si Dios los hacía morir, entonces lo buscaban;
se volvían a él y lo buscaban sin descanso;
- 35
- entonces se acordaban del Dios altísimo
que los protegía y los rescataba.
- 36
- Pero con su boca y su lengua
le decían hermosas mentiras,
- 37
- pues nunca le fueron sinceros
ni fieles a su alianza.
- 38
- Pero Dios tenía compasión,
perdonaba su maldad y no los destruía; muchas veces hizo a un lado el enojo y no se dejó llevar por la furia.
- 39
- Dios se acordó de que eran simples hombres;
de que eran como el viento, que se va y no vuelve.
- 40
- ¡Cuántas veces desobedecieron a Dios
y le causaron dolor en el desierto!
- 41
- Pero volvían a ponerlo a prueba;
¡entristecían al Santo de Israel!
- 42
- No se acordaron de aquel día
cuando Dios, con su poder, los salvó del enemigo;
- 43
- cuando en los campos de Soan, en Egipto,
hizo cosas grandes y asombrosas;
- 44
- cuando convirtió en sangre los ríos,
y los egipcios no pudieron beber de ellos.
- 45
- Mandó sobre ellos tábanos y ranas,
que todo lo devoraban y destruían;
- 46
- entregó a la langosta las cosechas
por las que ellos habían trabajado.
- 47
- Con granizo y escarcha
destruyó sus higueras y sus viñas.
- 48
- Sus vacas y sus ovejas murieron
bajo el granizo y los rayos.
- 49
- Dios les envió la furia de su enojo:
furor, condenación y angustia, como mensajeros de calamidades.
- 50
- ¡Dio rienda suelta a su furor!
No les perdonó la vida, sino que los entregó a la muerte;
- 51
- ¡hizo morir en Egipto mismo
al primer hijo de toda familia egipcia!
- 52
- Sacó a Israel como a un rebaño de ovejas;
llevó a su pueblo a través del desierto.
- 53
- Los llevó con paso seguro
para que no tuvieran miedo, pero a sus enemigos el mar los cubrió.
- 54
- Dios trajo a su pueblo a su tierra santa,
¡a las montañas que él mismo conquistó!
- 55
- Quitó a los paganos de la vista de Israel;
repartió la tierra en lotes entre sus tribus, y las hizo vivir en sus campamentos.
- 56
- Pero ellos pusieron a prueba al Dios altísimo
rebelándose contra él y desobedeciendo sus mandatos;
- 57
- pues, lo mismo que sus padres,
lo abandonaron y le fueron infieles; ¡se torcieron igual que un arco falso!
- 58
- Lo hicieron enojar con sus altares paganos;
adorando ídolos, lo provocaron a celos.
- 59
- Dios se enojó al ver esto,
y rechazó por completo a Israel,
- 60
- y abandonó el santuario de Siló,
que era su casa entre los hombres.
- 61
- Permitió que sus enemigos capturaran
el símbolo de su gloria y su poder.
- 62
- Tan furioso estaba contra su pueblo,
que los entregó a la espada del enemigo.
- 63
- Los muchachos murieron quemados;
¡no hubo canción de bodas para las novias!
- 64
- Los sacerdotes murieron a filo de espada,
y sus viudas no los lloraron.
- 65
- Pero despertó el Señor, como de un sueño,
como guerrero que vuelve en sí del vino,
- 66
- y derrotó a sus enemigos, y los hizo huir;
¡los cubrió de vergüenza para siempre!
- 67
- Rechazó además a la casa de José,
y no escogió a la tribu de Efraín;
- 68
- eligió en cambio a la tribu de Judá
y a su amado monte Sión.
- 69
- Construyó un santuario, alto como el cielo,
y lo afirmó para siempre, como a la tierra.
- 70
- Escogió a su siervo David,
el que era pastor de ovejas;
- 71
- lo quitó de andar tras los rebaños,
para que cuidara a su pueblo, para que fuera pastor de Israel.
- 72
- Y David cuidó del pueblo de Dios;
los cuidó y los dirigió con mano hábil y corazón sincero.
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