- Señor, ¿por qué me desprecias?
(1) Cántico y salmo de los hijos de Coré. Del maestro de coro, para la enfermedad. Instrucción de Hemán el ezrahíta, para ser entonada.
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- (2) Señor, mi Dios y Salvador,
día y noche te pido ayuda,
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- (3) ¡acepta mi oración!,
¡atiende a mi plegaria!
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- (4) Tanto es el mal que ha caído sobre mí,
que me encuentro al borde de la muerte;
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- (5) ¡ya me pueden contar entre los muertos,
pues me he quedado sin fuerzas!
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- (6) Estoy abandonado entre difuntos;
soy como los que han muerto en combate y ya han sido enterrados; como los que han perdido tu protección y ya han sido olvidados por ti.
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- (7) Me has echado en lo más hondo del hoyo,
en lugares oscuros y profundos.
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- (8) Has descargado tu enojo sobre mí,
¡me has hundido bajo el peso de tus olas!
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- (9) Has hecho que mis amigos me abandonen;
me has hecho insoportable para ellos. ¡Soy como un preso que no puede escapar!
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- (10) De tanto llorar me estoy quedando ciego.
¡Todos los días clamo a ti, Señor, y a ti levanto las manos!
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- (11) ¿Acaso harás milagros por los muertos?
¿Acaso podrán los muertos darte gracias?
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- (12) ¿Acaso se hablará de tu verdad y de tu amor
en el sepulcro, en el reino de la muerte?
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- (13) En las sombras de la muerte, donde todo se olvida,
¿habrá quién reconozca tu rectitud y maravillas?
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- (14) Pero yo, Señor, a ti clamo;
de mañana elevo a ti mi oración.
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- (15) ¿Por qué me desprecias, Señor?
¿Por qué te escondes de mí?
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- (16) Desde los días de mi juventud
he estado afligido y al borde de la muerte; he soportado cosas terribles de tu parte, y ya no puedo más.
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- (17) Tu furor terrible ha pasado sobre mí,
y me ha vencido;
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- (18) me rodea por completo a todas horas,
como una inundación.
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- (19) Has alejado de mí amigos y compañeros,
y ahora sólo tengo amistad con las tinieblas.
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