- El Señor es nuestro refugio
- 1
- El que vive bajo la sombra protectora
del Altísimo y Todopoderoso,
- 2
- dice al Señor: «Tú eres mi refugio,
mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!»
- 3
- Sólo él puede librarte
de trampas ocultas y plagas mortales,
- 4
- pues te cubrirá con sus alas,
y bajo ellas estarás seguro. ¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!
- 5
- No tengas miedo a los peligros nocturnos,
ni a las flechas lanzadas de día,
- 6
- ni a las plagas que llegan con la oscuridad,
ni a las que destruyen a pleno sol;
- 7
- pues mil caerán muertos a tu izquierda
y diez mil a tu derecha, pero a ti nada te pasará.
- 8
- Solamente lo habrás de presenciar:
verás a los malvados recibir su merecido.
- 9
- Ya que has hecho del Señor tu refugio,
del Altísimo tu lugar de protección,
- 10
- no te sobrevendrá ningún mal
ni la enfermedad llegará a tu casa;
- 11
- pues él mandará que sus ángeles
te cuiden por dondequiera que vayas.
- 12
- Te levantarán con sus manos
para que no tropieces con piedra alguna.
- 13
- Podrás andar entre leones,
entre monstruos y serpientes.
- 14
- «Yo lo pondré a salvo,
fuera del alcance de todos, porque él me ama y me conoce.
- 15
- Cuando me llame, le contestaré;
¡yo mismo estaré con él! Lo libraré de la angustia y lo colmaré de honores;
- 16
- lo haré disfrutar de una larga vida:
¡lo haré gozar de mi salvación!»
|