- Oración para alcanzar la sabiduría
- 1
- «Dios de mis antepasados, Señor misericordioso,
que por tu palabra has hecho todas las cosas,
- 2
- que con tu sabiduría has formado al hombre
para que domine sobre toda tu creación,
- 3
- para que gobierne el mundo con santidad y rectitud
y administre justicia con recto corazón:
- 4
- dame la sabiduría, que reina junto a ti,
y no me excluyas del número de tus hijos,
- 5
- porque soy tu siervo, hijo de tu sierva,
hombre débil, de breve existencia, incapaz de entender la justicia y las leyes.
- 6
- Por perfecto que sea cualquier hombre,
nada vale si le falta la sabiduría que de ti viene.
- 7
- Tú me has escogido por rey de tu pueblo
y por juez de tus hijos y tus hijas;
- 8
- me ordenaste construir un templo en tu santo monte
y un altar en la ciudad en donde vives, semejante a la tienda sagrada que desde el comienzo preparaste.
- 9
- Contigo está la sabiduría, que conoce tus obras
y que estaba presente cuando hiciste el mundo; ella sabe lo que te agrada y lo que está de acuerdo con tus mandamientos.
- 10
- Envíala desde tu santo cielo,
mándala desde tu trono glorioso, para que me acompañe en mi trabajo y me enseñe lo que te agrada.
- 11
- Ella, que todo lo conoce y lo comprende,
me guiará con prudencia en todas mis acciones y me protegerá con su gloria.
- 12
- Mis obras serán entonces de tu agrado,
gobernaré a tu pueblo con justicia y seré digno del trono de mi padre.
- 13
- Porque, ¿qué hombre conoce los planes de Dios?
¿Quién puede imaginar lo que el Señor quiere?
- 14
- Débil es la inteligencia de los hombres,
y falsas muchas veces sus reflexiones;
- 15
- el cuerpo mortal es un peso para el alma;
estando hecho de barro, oprime la mente, en la que bullen tantos pensamientos.
- 16
- Con dificultad imaginamos las cosas de la tierra,
y trabajosamente hallamos lo que está a nuestro alcance. Pero, ¿quién puede descubrir las cosas celestiales?
- 17
- Nadie puede conocer tus planes
sino aquel a quien das sabiduría y sobre quien desde el cielo envías tu santo espíritu.
- 18
- Gracias a la sabiduría
han podido los hombres seguir el buen camino y aprender lo que te agrada: fueron salvados gracias a ella.»
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