- Oración del pobre en espíritu, cuando estuviere atormentado, y delante del SEÑOR derramare su queja.
- 1
- SEÑOR, oye mi oración, y venga mi clamor a ti.
- 2
- No escondas de mí tu rostro;
en el día de mi angustia inclina a mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate a responderme.
- 3
- Porque mis días se han consumido como humo;
y mis huesos son quemados como en hogar.
- 4
- Mi corazón fue herido, y se secó como la hierba;
por lo cual me olvidé de comer mi pan.
- 5
- Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado a mi carne.
- 6
- Soy semejante al pelícano del desierto;
soy como el búho de las soledades.
- 7
- Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado.
- 8
- Cada día me afrentan mis enemigos;
los que se enfurecen contra mí, se han conjurado contra mí.
- 9
- Por lo cual como la ceniza a manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro,
- 10
- a causa de tu enojo y de tu ira;
porque me alzaste, y me arrojaste.
- 11
- Mis días son como la sombra que se va;
y me he secado como la hierba.
- 12
- ¶ Mas tú, SEÑOR, para siempre permanecerás, y tu memoria de generación y generación.
- 13
- Tú levantándote, tendrás misericordia de Sion;
porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.
- 14
- Porque tus siervos amaron sus piedras, y del polvo de ella tuvieron compasión.
- 15
- Entonces temerán los gentiles el Nombre del SEÑOR, y todos los reyes de la tierra tu gloria;
- 16
- por cuanto el SEÑOR habrá edificado a Sion, y será visto en su gloria;
- 17
- habrá mirado a la oración de los solitarios y menesterosos, y no habrá desechado el ruego de ellos.
- 18
- Se escribirá esto para la generación venidera;
y el pueblo que se criará, alabará a JAH.
- 19
- Porque miró de lo alto de su santuario;
el SEÑOR miró de los cielos a la tierra,
- 20
- para oír el gemido de los presos, para soltar a los hijos de muerte;
- 21
- para que cuenten en Sion el Nombre del SEÑOR, y su alabanza en Jerusalén,
- 22
- cuando los pueblos se congregaren en uno, y los reinos, para servir al SEÑOR.
- 23
- ¶ El afligió mi fuerza en el camino;
acortó mis días.
- 24
- Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días;
por generación de generaciones son tus años.
- 25
- Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos.
- 26
- Ellos perecerán, y tú permanecerás;
y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados;
- 27
- mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.
- 28
- Los hijos de tus siervos habitarán, y su simiente será afirmada delante de ti.
|