Al Vencedor: en Neginot: Masquil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra?

1
Oh Dios, sálvame en tu Nombre, y con tu valentía defiéndeme.
2
Oh Dios, oye mi oración;
escucha las razones de mi boca.
3
Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma;
no han puesto a Dios delante de sí.
(Selah.)
4
¶ He aquí, Dios es el que me ayuda;
el Señor es con los que sustentan mi alma.
5
El volverá el mal a mis enemigos;
córtalos por tu verdad.
6
Voluntariamente sacrificaré a ti;
alabaré tu Nombre, oh SEÑOR, porque es bueno.
7
Porque me ha librado de toda angustia, y sobre mis enemigos vieron mis ojos el deseo de El.