Conversión y perdón de Israel

1
Vuelve, oh Israel, al Señor tu Dios,
pues has tropezado a causa de tu iniquidad.
2
Tomad con vosotros palabras, y volveos al Señor.
Decidle: Quita toda iniquidad,
y acépta nos bondadosamente,
para que podamos presentar el fruto de nuestros labios.
3
Asiria no nos salvará,
no montaremos a caballo,
y nunca más diremos: “Dios nuestro
a la obra de nuestras manos,
pues en ti el huérfano halla misericordia.
4
Yo sanaré su apostasía,
los amaré generosamente,
pues mi ira se ha apartado de ellos.
5
Seré como rocío para Israel;
florecerá como lirio,
y extenderá sus raíces como los cedros del Líbano.
6
Brotarán sus renuevos,
y será su esplendor como el del olivo,
y su fragancia como la de los cedros del Líbano.
7
Los que moran a su sombra,
cultivarán de nuevo el trigo
y florecerán como la vid.
Su fama será como la del vino del Líbano.
8
Efraín, ¿qué tengo yo que ver ya con los ídolos?
Yo respondo y te cuido.
Yo soy como un frondoso ciprés;
de mí procede tu fruto.
9
Quien es sabio, que entienda estas cosas;
quien es prudente, que las comprenda.
Porque rectos son los caminos del Señor,
y los justos andarán por ellos;
pero los transgresores tropezarán en ellos.