- Profecía sobre Damasco
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- Profecía sobre Damasco.
He aquí, Damasco dejará de ser ciudad, y vendrá a ser un montón de ruinas.
- 2
- Abandonadas están las ciudades de Aroer;
serán para los rebaños, para que se echen en ellas, y no habrá quien los espante.
- 3
- Desaparecerá la fortaleza de Efraín
y la soberanía de Damasco, y el resto de Aram vendrá a ser como la gloria de los hijos de Israel —declara el Señor de los ejércitos.
Juicio sobre Israel
- 4
- Acontecerá en aquel día que la gloria de Jacob menguará,
y enflaquecerá la gordura de su carne.
- 5
- Será como cuando el segador recoge la mies,
y su brazo cosecha las espigas; o será como el que recoge espigas en el valle de Refaim.
- 6
- Pero quedarán en él rebuscos como cuando se varea el olivo:
dos o tres aceitunas en la rama más alta, cuatro o cinco en las ramas de un árbol fructífero —declara el Señor, Dios de Israel.
- 7
- Aquel día el hombre tendrá en estima a su Hacedor,
y sus ojos mirarán al Santo de Israel.
- 8
- Y no tendrá en estima los altares, obra de sus manos,
ni mirará a lo que sus dedos hicieron: las Aseras y los altares de incienso.
- 9
- Aquel día sus ciudades fuertes serán como lugares
abandonados en el bosque, o como ramas que fueron abandonadas delante de los hijos de Israel; la tierra será una desolación.
- 10
- Porque te olvidaste del Dios de tu salvación
y no te acordaste de la roca de tu refugio. Por tanto, siembras plantas deleitosas y les injertas sarmientos de un dios extraño.
- 11
- El día que las plantes las cercarás con cuidado,
y por la mañana harás que florezca tu semilla; pero la cosecha será un montón inservible en el día de enfermedad y de dolor incurable.
- 12
- ¡Ay!, bramar de muchos pueblos
que braman como el bramido de los mares; rugir de naciones que rugen como el rugido de violentas aguas.
- 13
- Las naciones rugen como el rugido de muchas aguas,
pero El las reprenderá y huirán lejos; serán perseguidas como el tamo de los montes delante del viento, y como polvo de torbellino delante del vendaval.
- 14
- Al tiempo de la tarde, he aquí, hay terror.
Antes de la mañana ya no existen. Tal será la porción de los que nos despojan, y la suerte de los que nos saquean.
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