Salmo 120
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.


1
Llevé mis problemas al Señor;
clamé a él, y respondió a mi oración.
2
Rescátame, oh Señor, de los mentirosos
y de todos los embusteros.
3
¡Ay, lengua engañosa! ¿Qué hará Dios contigo?
¿Cómo aumentará tu castigo?
4
Te atravesarán con flechas afiladas
y te quemarán con brasas encendidas.
5
Cuánto sufro en el lejano Mesec.
Me duele habitar en el distante Cedar.
6
Estoy cansado de vivir
entre personas que odian la paz.
7
Busco la paz;
pero, cuando hablo de paz, ¡ellos quieren guerra!