Enfrenta el futuro sin temor

1
A dondequiera que vayas, haz el bien,
que después de un tiempo el bien que hagas te será devuelto.
2
Invierte lo que tienes en diferentes negocios,
porque no se sabe las calamidades que pueden suceder en esta vida.
3
Hay varias cosas de las que puedes estar seguro:
si las nubes están cargadas,
seguro que va a llover.
Si un árbol se cae,
ya sea hacia el sur o hacia el norte,
ahí se quedará.
4
Esperar el clima perfecto nunca permitirá la siembra;
y creer que lloverá todo el tiempo impedirá que se recojan las cosechas.
5
Así como no sabes cómo entra el espíritu en una criatura que está en el vientre de su mamá, así tampoco sabes lo que hace Dios, creador de todo.
6
Siembra en la mañana y vuelve a sembrar en la tarde porque no sabes cuál de las siembras saldrá mejor, si la una o la otra, o si ambas darán buen resultado.
7
¡Qué bueno es vivir y ver la luz del sol!
8
Hay que disfrutar cada día mientras estamos vivos, sin importar cuánto va a durar nuestra existencia, pero hay que tener en cuenta que algún día moriremos y estaremos así por más tiempo del que estuvimos vivos y, una vez muertos, ya no podremos hacer nada.


Que el joven sirva a Dios

9
Jóvenes: disfruten de su juventud, sean felices, sigan los impulsos de su corazón y gocen de la vida.
Pero siempre tengan presente que Dios los juzgará por todo lo que hagan.
10
No se dejen dominar del mal genio ni permitan que los deseos de su cuerpo los hagan pecar.
Los peores errores los comete uno cuando está joven.