- De la muerte a la vida
- 1
- Hace tiempo ustedes estaban espiritualmente muertos a causa de sus pecados y sus ofensas contra Dios.
- 2
- Antes vivían pecando, igual que todo el mundo, y se dejaban guiar por el que gobierna las fuerzas de maldad que están en el aire y que todavía actúa por medio de los que desobedecen a Dios.
- 3
- Todos nosotros vivíamos así antes.
Nuestra forma de vida era complacer los deseos perversos de nuestra naturaleza carnal. Hacíamos cualquier cosa que la naturaleza carnal deseara o que la mente pudiera imaginar. Tal como los demás, merecíamos que Dios nos castigara con su enojo.
- 4
- Pero la compasión de Dios es muy grande, y él nos amó con un inmenso amor.
- 5
- Estábamos muertos espiritualmente a causa de nuestras ofensas contra Dios, pero él nos dio vida al unirnos con Jesucristo.
Fíjense, ustedes fueron salvos sólo gracias a la generosidad de Dios.
- 6
- Él nos levantó de la muerte junto con Cristo y nos sentó junto a él en el cielo.
- 7
- Dios hizo esto para mostrar en el futuro su inmensa generosidad siendo bondadoso con nosotros a través de Jesucristo.
- 8
- Ustedes fueron salvos gracias a la generosidad de Dios porque tuvieron fe.
No se salvaron a sí mismos, su salvación fue un regalo de Dios.
- 9
- La salvación no es algo que ustedes hayan conseguido, pues nadie puede decir que se salvó a sí mismo.
- 10
- Nosotros somos obra de Dios, creados en Jesucristo para realizar las buenas obras que Dios ya planeó de antemano para que nos ocupáramos de ellas.
Somos uno en Cristo
- 11
- Recuerden que ustedes no nacieron como judíos, quienes se llaman a sí mismos «circuncidados» y los llamaban a ustedes «no circuncidados», pero la circuncisión es sólo algo que ellos se hacen en el cuerpo.
- 12
- Recuerden que ustedes no tenían a Cristo: no eran ciudadanos de Israel, no tenían nada que ver con los pactos ni con las promesas de Dios.
Ustedes vivían sin Dios en el mundo y sin ninguna esperanza.
- 13
- Pero ahora, unidos a Jesucristo ya no están lejos de Dios porque la muerte de Cristo los acercó a Dios.
- 14
- Cristo nos trajo la paz y es quien nos ha unido a todos en un solo pueblo.
Antes, los judíos y los que no son judíos se odiaban y estaban divididos como si un muro los separara, pero Cristo murió para derrumbar ese muro de odio.
- 15
- La ley tenía muchos mandamientos y normas, pero Cristo acabó con esa ley para que los dos grupos se conviertan en un solo pueblo con él, y así hizo la paz.
- 16
- Cristo murió en la cruz y con su muerte terminó la enemistad entre los pueblos, hizo que todos estuvieran en paz con Dios y que fueran un solo cuerpo.
- 17
- Él vino y proclamó la paz tanto a ustedes que estaban lejos de Dios como a los que estaban cerca de él.
- 18
- Por medio de Cristo todos podemos acercarnos al Padre en el mismo Espíritu.
- 19
- Por lo tanto, ustedes los que no son judíos, ya no son inmigrantes ni exiliados, sino ciudadanos junto con el pueblo santo y forman parte de la familia de Dios.
- 20
- Ustedes los creyentes son esa casa, construida sobre una base sólida formada por los apóstoles y profetas, siendo Cristo mismo la piedra más importante de la construcción.
- 21
- Todo el edificio se mantiene unido debido a él, quien hace que crezca y se convierta en un templo santo para el Señor.
- 22
- Gracias a Cristo, ustedes y los judíos forman parte del mismo templo donde vive Dios a través del Espíritu.
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