Se anuncia la salvación de Israel

1
¡Despierta! ¡Despierta!
Vístete de fuerza, Sion,
ponte tus lindos vestidos,
Jerusalén, ciudad santa.
Porque ya no serás ocupada
por los incircuncisos e impuros.
2
Sacúdete el polvo, ponte de pie,
siéntate en tu trono, Jerusalén.
Desata las cadenas de tu cuello,
Sion, hija encarcelada.
3
Porque esto es lo que dice el SEÑOR:
«Cuando fueron vendidos,
nadie pagó nada por ustedes;
ahora serán liberados sin pagar nada».
4
Porque esto es lo que dice el Señor DIOS:
«En tiempos pasados,
mi pueblo bajó a Egipto a vivir allí como extranjero.
Asiria también los oprimió
sin ningún motivo».
5
Entonces dice el SEÑOR:
«Ahora, ¿con qué me encuentro aquí?
Con que sin pagar nada se han llevado a mi pueblo
y los que los gobiernan presumen mucho,
eso dice el SEÑOR.
Todo el día me insultan,
permanentemente”.
6
Debido a esto, haré que mi pueblo me conozca.
Por lo tanto, ese día seré yo quien les diga: “Aquí estoy”».
7
Qué hermoso es ver sobre los montes
los pies del mensajero que anuncia la paz,
que trae buenas noticias,
que anuncia salvación,
que le dice a Sion: «Tu Dios es rey».
8
Escucha, tus guardias están gritando,
todos juntos gritan de alegría
porque con sus propios ojos están viendo
que el SEÑOR vuelve a Sion.
9
Estallen en gritos de alegría,
ruinas de Jerusalén,
porque el SEÑOR ha consolado a su pueblo.
Él ha salvado a Jerusalén.
10
El SEÑOR mostró su poder
ante todas las naciones.
Hasta los que viven en los lugares más lejanos de la tierra
serán testigos de cómo Dios salva a su pueblo.
11
Salgan, salgan, salgan de ahí.
No toquen nada impuro.
Ustedes, los que cargan los utensilios del SEÑOR,
salgan por en medio, purifíquense.
12
Porque ustedes no saldrán de prisa,
no huirán como fugitivos tratando de escapar.
El SEÑOR irá enfrente de ustedes;
el Dios de Israel irá también detrás protegiéndolos.


El siervo sufrido del Señor

13
Miren, mi siervo tendrá éxito;
se le dará el más alto honor.
14
Así como muchos se horrorizaron con él,
pues su semblante estaba tan desfigurado
y su forma apenas era la de un ser humano;
15
así también él asombrará a muchas naciones.
Reyes se quedarán sin palabras por causa de él.
Porque verán lo que no se les había dicho
y entenderán lo que no escucharon.