Castigo para Israel

1
Mira, la mano del SEÑOR
no es tan corta como para no poder salvar,
ni sus oídos tan sordos como para no oír.
2
Pero las maldades de ustedes
se han convertido en barreras entre ustedes y Dios.
Los pecados de ustedes han hecho que él se oculte
y no los escuche.
3
Las manos de ustedes están manchadas de sangre
y sus dedos están manchados de culpa.
Sus labios dicen mentiras
y su lengua dice maldades.
4
Ninguno pone demandas justas
ni va a juicio con honestidad.
Confían ellos en palabras vanas
y dicen mentiras.
Conciben maldad
y dan a luz el mal.
5
Empollan huevos de víbora
y tejen telarañas.
El que come esos huevos muere
y de los huevos aplastados salen serpientes venenosas.
6
Sus telarañas no pueden usarse para vestirse
y a ellos mismos no los pueden abrigar con lo que ellas producen.
Ellos hacen maldades
y sus manos cometen hechos de violencia.
7
Sus pies corren a hacer el mal.
Se apresuran a matar gente inocente.
Se ocupan en malos pensamientos;
causan ruina y destrucción dondequiera que van.
8
No conocen el camino que lleva a la paz,
no hay justicia en sus senderos.
Hacen caminos torcidos;
todo el que los transite no conocerá la paz.
9
Por tanto, la justicia está lejos de nosotros
y la salvación no llega hasta nosotros.
Esperamos la luz,
pero sólo hay oscuridad;
esperamos una luz brillante,
pero caminamos en tinieblas.
10
Caminamos palpando la pared como los ciegos.
Andamos a tientas como los que no tienen ojos.
Tropezamos a mediodía como si fuera de noche.
Entre los fuertes somos como si estuviéramos muertos.
11
Gruñimos todos como osos
y gemimos como palomas.
Esperamos justicia, pero no la hay;
salvación, pero está lejos de nosotros.
12
Porque ante ti son muchas las maldades que hemos hecho
y nuestros pecados testifican contra nosotros.
Tenemos presentes nuestras maldades
y sabemos de nuestras iniquidades.
13
Nos hemos rebelado, hemos sido desleales con el SEÑOR
y le dimos la espalda a nuestro Dios.
Hemos hablado de opresión y rebelión, planeamos engaños
y desde nuestra mente los expresamos.
14
Se rechazó la justicia
y lo correcto se mantuvo lejos.
La verdad tambalea en la plaza pública
y la honestidad no puede entrar.
15
La fidelidad no está presente
y roban a todo aquel que se aparta de la maldad.
El SEÑOR se ha dado cuenta
y se disgustó porque no hay justicia.
16
Vio que no había nadie
y quedó impresionado de que no hubiera quien interviniera.
Entonces su propio poder lo llevó a vencer
y se apoyó en su justicia salvadora.
Se puso la justicia de coraza
y la salvación de casco en la cabeza.
17
Se vistió con la túnica de la justicia
y se puso el yelmo de la salvación en la cabeza.
Se abrigó con la capa de la ira
y se envolvió con una pasión terrible.
18
Él les pagará conforme se merecen:
furia para sus oponentes,
castigo para sus enemigos.
Les dará su merecido a los países lejanos.
19
Así que los del occidente respetarán el nombre del SEÑOR
y los del oriente respetarán su gloria.
Porque él vendrá como un río desbordado
traído por el viento del SEÑOR.
20
Él vendrá como un Salvador de Sion
y de los del pueblo de Jacob que abandonen la maldad.
El SEÑOR lo ha decidido así.
21
El SEÑOR dice: «En cuanto a mí,
este será mi pacto con ellos:
Mi espíritu estará sobre ustedes.
Desde ahora y para siempre
no se apartarán las palabras que he puesto en su boca,
en las de sus hijos y en las de los hijos de sus hijos».
El SEÑOR lo ha decidido así.