- El Señor castiga la injusticia
Al director. Al compás de «No destruyas». Poema de David.
- 1
- Ustedes los poderosos no son justos en sus decisiones.
No están gobernando a la gente como debe ser,
- 2
- sino que tienen la mente llena de maldad.
Dan rienda suelta a la violencia en el país.
- 3
- Los perversos se corrompen desde que nacen;
los mentirosos se descarrían desde el vientre materno.
- 4
- Su veneno es como el de las serpientes,
como el de una cobra sorda que cierra su oído,
- 5
- para no oír la música de los encantadores,
ni siquiera del encantador más hábil.
- 6
- Rómpeles los dientes, Dios mío,
arráncales a esos leones sus colmillos, SEÑOR.
- 7
- Que su fuerza desaparezca como el agua entre los dedos;
que sean aplastados como hierba que se pisa.
- 8
- Que desaparezcan como la babosa que se deshace;
que sean como un bebé que nace muerto y nunca ve la luz del sol.
- 9
- Que antes de darse cuenta,
ardan como espinos que se queman para calendar la olla. Que sean arrancados con enojo, como hierba mala entre la hierba buena.
- 10
- Y se alegre el justo al verse vengado,
como el soldado que pisa la sangre del enemigo.
- 11
- La gente dirá: «De veras los justos son recompensados;
es verdad que hay un Dios que gobierna el mundo».
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