- Confesión del pecado de Israel
- 1
- Bien pueden ver que la mano del Señor no está impedida para salvar, ni sus oídos se han agravado para no oír.
- 2
- Son las iniquidades de ustedes las que han creado una división entre ustedes y su Dios.
Son sus pecados los que le han llevado a volverles la espalda para no escucharlos.
- 3
- ¡Ustedes tienen las manos manchadas de sangre! Sus dedos están llenos de iniquidad! ¡Mienten con los labios y emiten maldad con la lengua!
- 4
- No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue con la verdad;
confían en lo que no es, y profieren mentiras; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.
- 5
- Incuban huevos de áspides, y tejen telarañas;
el que coma de esos huevos, morirá; y el que los exprima, sacará de allí una víbora.
- 6
- Sus telas no sirven para vestir, así que no podrán cubrirse con lo que hacen;
sus obras son obras de iniquidad; lo que hacen es producto de la rapiña.
- 7
- Sus pies corren al mal y se apresuran para derramar sangre inocente;
sus pensamientos son pensamientos malvados; en sus caminos sólo hay destrucción y quebrantamiento.
- 8
- No conocen el camino de la paz, ni hay justicia en sus caminos;
sus veredas son torcidas, y todo el que las siga jamás conocerá la paz.
- 9
- Por eso la justicia se alejó de nosotros, y el derecho no nos alcanzó;
esperábamos luz, y lo que tenemos son tinieblas; resplandores, y andamos en la oscuridad.
- 10
- Palpamos la pared y andamos a tientas, como si fuéramos ciegos o no tuviéramos ojos;
tropezamos a plena luz del día, como si fuera de noche; nos contamos entre los fuertes, y parecemos muertos.
- 11
- Todos nosotros gruñimos como osos, pero nuestras quejas son gemidos de paloma;
esperábamos justicia, y no la hay; ¡la salvación se ha alejado de nosotros!
- 12
- Ciertamente, nuestras rebeliones ante ti se han multiplicado;
nuestros pecados nos acusan, nuestras iniquidades nos persiguen, ¡y bien sabemos que hemos pecado!
- 13
- Hemos ofendido al Señor, le hemos mentido, nos hemos alejado de nuestro Dios.
Lanzamos calumnias, nos rebelamos, y en el corazón concebimos y hacemos crecer la mentira.
- 14
- Mantenemos lejos de nosotros a la justicia y el derecho;
la verdad es obstaculizada en la plaza, y a la equidad no se le permite llegar.
- 15
- En ninguna parte se encuentra la verdad.
A quien se aparta del mal se le pone en prisión. El Señor vio esto, y le fue muy desagradable ver que ya no había derecho.
- 16
- Buscó a alguien, y se asombró al ver que nadie intervenía.
Entonces intervino su brazo para salvar, y para establecer su justicia:
- 17
- se revistió de justicia como con una coraza, y se cubrió la cabeza con un yelmo de victoria;
por vestiduras tomó ropas de venganza, y el celo por su pueblo lo cubrió como un manto.
- 18
- Y se dispuso a vindicarlos, a retribuir con ira a sus enemigos y darles su merecido a su adversarios de las costas lejanas.
- 19
- Del oriente al occidente temerán el nombre del Señor y reconocerán su poder.
Ciertamente el enemigo vendrá como un río caudaloso, pero el espíritu del Señor desplegará su bandera contra él.
- 20
- Entonces vendrá el Redentor a Sión;
vendrá a todos los de Jacob que se arrepientan de su maldad. —Palabra del Señor.
- 21
- El Señor ha dicho:
«Éste será el pacto que haré con ellos: Mi espíritu está sobre ti, y desde ahora y para siempre las palabras que puse en tu boca nunca se apartarán de tus labios, ni de los labios de tus hijos, ni de los labios de tus nietos.»
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