- La lengua
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- Hermanos míos, no se convierta la mayoría de ustedes en maestros.
Bien saben que el juicio que recibiremos será mayor.
- 2
- Todos cometemos muchos errores.
Quien no comete errores en lo que dice, es una persona perfecta, y además capaz de dominar todo su cuerpo.
- 3
- A los caballos les ponemos un freno en la boca, para que nos obedezcan, y así podemos controlar todo su cuerpo.
- 4
- Y fíjense en los barcos: Aunque son muy grandes e impulsados por fuertes vientos, se les dirige por un timón muy pequeño, y el piloto los lleva por donde quiere.
- 5
- Así es la lengua.
Aunque es un miembro muy pequeño, se jacta de grandes cosas. ¡Vean qué bosque tan grande puede incendiarse con un fuego tan pequeño!
- 6
- Y la lengua es fuego;
es un mundo de maldad. La lengua ocupa un lugar entre nuestros miembros, pero es capaz de contaminar todo el cuerpo; si el infierno la prende, puede inflamar nuestra existencia entera.
- 7
- La gente puede domesticar y, en efecto, ha domesticado, a toda clase de bestias, aves, serpientes y animales marinos,
- 8
- pero nadie puede domesticar a la lengua.
Ésta es un mal indómito, que rebosa de veneno mortal.
- 9
- Con la lengua bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los seres humanos, que han sido creados a imagen de Dios.
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- De la misma boca salen bendiciones y maldiciones.
Hermanos míos, ¡esto no puede seguir así!
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- ¿Acaso de una misma fuente puede brotar agua dulce y agua amarga?
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- No es posible, hermanos míos, que la higuera dé aceitunas, o que la vid dé higos.
Ni tampoco puede ninguna fuente dar agua salada y agua dulce.
La sabiduría de lo alto
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- ¿Quién de ustedes es sabio y entendido? Demuéstrelo con su buena conducta, y por medio de actos realizados con la humildad propia de la sabiduría.
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- Pero si ustedes abrigan en su corazón amargura, envidia y rivalidad, no tienen de qué presumir y están falseando la verdad.
- 15
- Esta clase de sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino que es terrenal, estrictamente humana, y diabólica.
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- Pues donde hay envidias y rivalidades, allí hay confusión y toda clase de mal.
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- Pero la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura, y además pacífica, amable, benigna, llena de compasión y de buenos frutos, ecuánime y genuina.
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- Y el fruto de la justicia se siembra en paz para los que trabajan por la paz.
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