- 1
- »Pero hoy tengo que soportar las burlas
de jovencitos a quienes doblo la edad; ¡a sus padres jamás les habría encomendado cuidar de los perros de mis rebaños!
- 2
- ¿De qué me habría servido contar con ellos,
si en los brazos no tenían ninguna fuerza?
- 3
- Vagaban solitarios, muertos de hambre,
huyendo de las sombras y de la soledad,
- 4
- recogiendo hierbas del campo
y haciendo fuego con raíces de enebro,
- 5
- siendo rechazados por todo el mundo,
y tratados a gritos, como si fueran ladrones;
- 6
- viviendo en las barrancas de los arroyos,
o en cuevas y entre las rocas,
- 7
- aullando en medio de la maleza,
y reuniéndose entre los espinos.
- 8
- Gente envilecida, carente de nombre,
de instintos tan bajos que no merecían vivir.
- 9
- »Pero ahora soy su hazmerreír;
soy para ellos objeto de burla.
- 10
- Me rechazan, se alejan de mí,
y aun se atreven a escupirme en la cara.
- 11
- Como Dios me humilló y me soltó de su mano,
me han perdido el respeto y se burlan de mí.
- 12
- Me tienen rodeado, como una chusma,
y me empujan de un lado a otro para hacer que yo caiga y me pierda.
- 13
- Me cierran el paso, para destruirme,
¡se aprovechan de mi sufrimiento sin que nadie se lo impida!
- 14
- ¡Se lanzan furiosos contra mí,
como soldados que asaltan una muralla!
- 15
- La confusión me domina;
han lanzado mi honra por los aires; ¡mis riquezas se esfumaron como nubes!
- 16
- »Una gran tristeza embarga mi alma;
todo el tiempo me domina la aflicción.
- 17
- Por las noches, el dolor me corroe los huesos,
el sueño se me va, y ya no encuentro reposo.
- 18
- ¡Tú, Dios mío, me sujetas la ropa por el cuello
con tal violencia que siento que me ahogo!
- 19
- Tú me has derribado por el suelo,
y ahora soy como el polvo, ¡sólo soy ceniza!
- 20
- Clamo a ti, y no me escuchas;
a ti recurro, y ni siquiera me miras.
- 21
- Te has vuelto muy cruel conmigo,
pues me atacas con tu mano poderosa.
- 22
- Me has hecho volar por los aires,
y por los aires vuelo, como nada.
- 23
- Bien sé que me llevas a la muerte,
a la mansión reservada para todos los mortales.
- 24
- »¿Acaso no se tiende la mano al necesitado
cuando en su angustia reclama ayuda?
- 25
- ¿Acaso no me apiadé del afligido
y tuve compasión del que nada tenía?
- 26
- Cuando yo esperaba el bien, me vino el mal;
cuando esperaba la luz, me cayó la oscuridad.
- 27
- Siento en mi interior una gran agitación;
tiempos de aflicción me tienen abrumado.
- 28
- Ando en penumbras, sin la luz del sol;
en medio de la congregación me levanto y clamo,
- 29
- Ahora soy compañero de los chacales
y amigo de los avestruces.
- 30
- La piel se me reseca, y se me desprende,
y en los huesos siento un ardor insoportable.
- 31
- De mi arpa brotan notas de tristeza;
¡de mi flauta salen cantos de lamento!
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