Oración matutina de confianza en Dios
Salmo de David, cuando huía de su hijo Absalón.


1
Señor, ¡cómo han aumentado mis enemigos!
Son muchos los que me atacan,
2
son muchos los que me dicen
que tú no vendrás en mi ayuda.
3
Pero tú, Señor, me rodeas como un escudo;
eres mi orgullo, el que sostiene mi vida.
4
Con mi voz clamaré a ti, Señor,
y tú me responderás desde tu lugar santo.
5
Yo me acuesto, y duermo y despierto,
porque tú, Señor, me sostienes.
6
Aun si me rodean legiones de soldados,
no tengo nada que temer.
7
Señor y Dios mío, ¡acude a rescatarme!
¡Hiere a todos mis enemigos en la mejilla!
¡Rómpeles los dientes a esos malvados!
8
A ti, Señor, te corresponde salvar;
¡derrama tus bendiciones sobre tu pueblo!