- Absalón se subleva contra David
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- Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros, caballos y cincuenta hombres que corrieran delante de él.
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- Se levantaba Absalón de mañana y se ponía a un lado del camino junto a la puerta, y a cualquiera que tenía pleito y venía ante el rey a juicio, Absalón lo llamaba y le decía: «¿De qué ciudad eres?» Él respondía: «Tu siervo es de una de las tribus de Israel.»
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- Entonces Absalón le decía: «Mira, tus palabras son buenas y justas;
pero no tienes quien te oiga de parte del rey.»
- 4
- Y añadía Absalón: «¡Quién me pusiera por juez en el país, para que vinieran ante mí todos los que tienen pleito o negocio, y yo les haría justicia!»
- 5
- Cuando alguno se acercaba para postrarse ante él, le tendía la mano, lo abrazaba y lo besaba.
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- De esta manera hacía con todos los israelitas que venían ante el rey a juicio;
y así les robaba Absalón el corazón a los de Israel.
- 7
- Al cabo de cuatro años, Absalón dijo al rey:
—Te ruego que me permitas ir a Hebrón a pagar el voto que he prometido a Jehová.
- 8
- Porque cuando estaba en Gesur de Siria tu siervo hizo este voto: “Si Jehová me hace volver a Jerusalén, yo serviré a Jehová”.
- 9
- —Ve en paz —le dijo el rey.
Se levantó y fue a Hebrón.
- 10
- Entonces envió Absalón mensajeros por todas las tribus de Israel diciendo: «Cuando oigáis el sonido de la trompeta diréis: “¡Absalón reina en Hebrón!”»
- 11
- Con Absalón fueron doscientos hombres de Jerusalén convidados por él, los cuales iban inocentemente, sin saber nada.
- 12
- Mientras Absalón ofrecía los sacrificios, mandó a buscar en la ciudad de Gilo a Ahitofel, el gilonita, consejero de David.
Así la conspiración se fortalecía y aumentaba el pueblo que seguía a Absalón.
- 13
- Llegó un mensajero adonde estaba David, diciendo: «El corazón de todo Israel se va tras Absalón.»
- 14
- Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con él en Jerusalén:
—Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar ante Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose él nos alcance, nos cause una desgracia y hiera la ciudad a filo de espada.
- 15
- Los siervos del rey le respondieron:
—Tus siervos están listos para todo lo que nuestro señor y rey decida.
- 16
- El rey salió entonces, seguido de toda su familia.
Y dejó el rey a diez concubinas para que guardaran la casa.
- 17
- Salió, pues, el rey con todo el pueblo que le seguía, y se detuvieron en un lugar distante.
- 18
- Todos sus siervos estaban a su lado.
Todos los cereteos y peleteos, todos los geteos y seiscientos hombres que le habían seguido a pie desde Gat, iban delante del rey.
- 19
- Y dijo el rey a Itai, el geteo:
—¿Para qué vienes tú también con nosotros? Vuelve y quédate con el rey, pues eres extranjero y estás desterrado también de tu lugar.
- 20
- Ayer viniste, ¿y voy a obligarte hoy a que andes con nosotros? En cuanto a mí, yo iré a donde pueda ir;
tú vuélvete y haz volver a tus hermanos. ¡Que Jehová te muestre amor permanente y fidelidad!
- 21
- Itai respondió al rey diciendo:
—¡Vive Dios, y vive mi señor, el rey, que para muerte o para vida, donde esté mi señor, el rey, allí estará también tu siervo!
- 22
- Entonces David dijo a Itai:
—Ven, pues, y pasa. Itai, el geteo, pasó con todos sus hombres y toda su familia.
- 23
- Todo el mundo lloraba a gritos.
Pasó toda la gente el torrente Cedrón; luego pasó el rey, y todo el pueblo pasó por el camino que va al desierto.
- 24
- Iban también con él Sadoc y todos los levitas que llevaban el Arca del pacto de Dios;
y asentaron el Arca del pacto de Dios. Y subió Abiatar después que todo el pueblo hubo acabado de salir de la ciudad.
- 25
- Pero dijo el rey a Sadoc:
—Haz volver el Arca de Dios a la ciudad. Si hallo gracia ante los ojos de Jehová, él hará que vuelva y vea el Arca y su Tabernáculo.
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- Y si dice: “No me complazco en ti”, aquí estoy, que haga de mí lo que bien le parezca.
- 27
- Dijo además el rey al sacerdote Sadoc:
—¿No eres tú el vidente? Vuelve en paz a la ciudad y vuelvan con vosotros vuestros dos hijos: Ahimaas, tu hijo, y Jonatán hijo de Abiatar.
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- Mirad, yo me detendré en los llanos del desierto, hasta que llegue una respuesta de vosotros que me traiga noticias.
- 29
- Entonces Sadoc y Abiatar devolvieron el Arca de Dios a Jerusalén y se quedaron allá.
- 30
- David subió la cuesta de los Olivos, e iba llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos.
Todo el pueblo que traía consigo cubrió también cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían.
- 31
- Dieron aviso entonces a David diciendo: «Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón.» Y David exclamó: «¡Entorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel!»
- 32
- Cuando David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, Husai, el arquita, le salió al encuentro, con sus vestidos rasgados y la cabeza cubierta de tierra.
- 33
- David le dijo:
—Si vienes conmigo, me serás una carga.
- 34
- Pero si vuelves a la ciudad y dices a Absalón: “Rey, yo seré tu siervo;
como hasta aquí he sido siervo de tu padre, así seré ahora siervo tuyo”, entonces podrás desbaratar los planes de Ahitofel.
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- ¿No estarán allí contigo los sacerdotes Sadoc y Abiatar? Por tanto, todo lo que oigas en la casa del rey, se lo comunicarás a los sacerdotes Sadoc y Abiatar.
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- Con ellos están sus dos hijos, Ahimaas, el de Sadoc, y Jonatán, el de Abiatar;
por medio de ellos me comunicaréis todo los que oigáis.
- 37
- Así fue Husai, amigo de David, a la ciudad;
y Absalón entró en Jerusalén.
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