Mensaje contra Egipto

1
¡Qué mal le va a ir a Egipto,
ese país lleno de mosquitos,
2
y que envía a sus mensajeros
por el río Nilo en barcas de junco!
Veloces mensajeros, regresen a Egipto,
a ese pueblo rodeado de ríos,
de gente muy alta y de piel brillante;
a ese pueblo fuerte y orgulloso,
que todo el mundo teme.
3
¡Habitantes del mundo,
no dejen de mirar hacia las montañas!
Estén alertas, porque pronto se dará la señal;
pronto sonará la trompeta
que anuncia la llegada del castigo.
4
Dios me dijo:
«Isaías, yo estoy en el cielo
y desde aquí observo tranquilo
a todo el mundo.
Estoy tranquilo,
como la luz del sol en un día de verano,
como la nube de rocío
en el día caluroso de la cosecha.
5-6
»La gente de Egipto
quedará abandonada en las montañas.
Será abandonada como los viñedos
después de la cosecha.
Será comida de buitres en el verano,
y alimento de las fieras en el invierno».
7
Egipto está rodeado de ríos,
tiene gente muy alta, de piel brillante.
Es un pueblo fuerte y orgulloso,
y todo el mundo le teme.
Pero cuando llegue el día de su castigo
traerá ofrendas a Jerusalén
y adorará al Dios todopoderoso.