Anuncio de la salvación a Israel

1
El fiel servidor de Dios dijo:
«El espíritu de Dios está sobre mí,
porque Dios me eligió y me envió
para dar buenas noticias a los pobres,
para consolar a los afligidos,
y para anunciarles a los prisioneros
que pronto van a quedar en libertad.
2
»Dios también me envió para anunciar:
Éste es el tiempo que Dios eligió
para darnos salvación,
y para vengarse de nuestros enemigos”.
»Dios también me envió
para consolar a los tristes,
3
para cambiar su derrota en victoria,
y su tristeza en un canto de alabanza.
»Entonces los llamarán:
Robles victoriosos,
plantados por Dios
para manifestar su poder”.
4
»Ustedes, habitantes de Jerusalén,
reconstruirán las ciudades antiguas
que quedaron en ruinas.
5
Gente de otras naciones
vendrá a cuidar los rebaños,
los campos y las viñas de ustedes.
6
»Ustedes serán llamados
Sacerdotes de Dios”,
Fieles servidores de Dios”.
Disfrutarán de las riquezas de las naciones
y se adornarán con sus magníficas joyas.
7
Porque ustedes han tenido que sufrir
el doble de lo que se merecían,
y los han llenado de vergüenza y de insultos.
Por eso recibirán doble porción de riquezas
y para siempre vivirán felices».
8
Dios dijo:
«Yo, el único Dios, amo la justicia,
pero odio el robo y el crimen.
Por eso les daré una gran recompensa
y haré con ustedes un pacto
que nunca tendrá fin.
9
Sus descendientes serán famosos
entre todas las naciones;
cuando la gente los vea, dirá:
“Son un pueblo bendecido por Dios”».


La alegría de los que habitan en Jerusalén

10
Isaías dijo:
«¡Mi Dios me llena de alegría;
su presencia me llena de gozo!
Él me dio salvación
y me trató con justicia.
11
»Así como de la tierra
brotan las semillas,
y en el jardín nacen las plantas,
así Dios hará brotar
la justicia y la alabanza
entre todas las naciones».