Dios responde a Job

1
Dios le respondió a Job desde la tormenta:
2
«¿Quién eres
para dudar de mi sabiduría,
si sólo tonterías has dicho?
3
¡Vamos a ver qué tan valiente eres!
Ahora yo voy a hablar,
y tú me vas a escuchar.
4
»Si de veras sabes tanto,
dime dónde estabas
cuando puse las bases de la tierra.
5
¡Tú no sabes
quién la midió metro a metro,
6
quién puso la primera piedra
y en qué descansan sus cimientos!
7
¡Tú no estabas allí,
mientras cantaban las estrellas
y los ángeles danzaban!
8-11
»Dime quién puso límites al mar
cuando éste cubrió la tierra;
dime cuándo lo envolví entre nubes
y lo dejé en la oscuridad;
dime cuándo les mandé a las olas
no pasar más allá de la playa.
12
»¿Alguna vez en tu vida
le has dado órdenes al sol
para que comience un nuevo día?
13
¿Alguna vez en tu vida
le has dado órdenes a la tierra
para que se quite de encima
a los malvados?
14
Cuando la luz del nuevo día
se asoma tras las montañas,
15
los malvados no soportan su luz,
y allí se acaba su poder.
16
»¿Has bajado al fondo del mar
para ver dónde nace el agua?
17
¿Has bajado al reino de la muerte
y visitado a los muertos?
18
Si en verdad lo sabes todo,
dime cuánto mide la tierra.
19
»¿Sabes dónde viven
la luz y la oscuridad?
20
¿Puedes llevarlas al trabajo,
y regresarlas a su casa?
21
¡Claro que no!
No has vivido tantos años
ni naciste antes que ellas.
22
»¿Has estado en los depósitos
donde guardo la nieve y el granizo?
23
Yo los tengo guardados
para los tiempos de guerra
y para castigar a los malvados.
24
¿Sabes hacia dónde
se dirigen los relámpagos,
y a qué regiones de la tierra
viajan los vientos del este?
25
¿Sabes quién deja caer
las lluvias torrenciales,
26
y quién riega los desiertos,
donde nadie vive?
27
¿Quién riega los campos secos
y los convierte en verdes prados?
28
¿Quién produce la lluvia y el rocío?
29-30
¡Dime de dónde salen
el hielo y la escarcha,
cuando el agua del mar profundo
se endurece como la roca!
31-32
»¿Puedes hacer que las estrellas
se agrupen en constelaciones
y aparezcan todas las noches?
Allí tienes a la Osa Mayor, a Orión,
las Siete Cabritas y la Cruz del Sur.
33
¡Si no sabes gobernar la tierra,
cómo podrías gobernar el cielo!
34
»¿Puedes ordenar que llueva
con sólo levantar la voz?
35
¿Puedes darle órdenes al rayo,
y hacer que te obedezca?
36
Dime quién les dio sabiduría
al gallo y a las otras aves.
37
Dime si eres capaz
de contar las nubes
y hacer que llueva
38
para humedecer la tierra
cuando ésta se reseca.
39
»Tú no consigues comida
para las leonas y sus cachorros,
40
mientras duermen o descansan
en el fondo de sus cuevas.
41
Tú no alimentas a los cuervos,
cuando sus polluelos andan perdidos
y me piden de comer.