1
»¡Grita, Job!
¡Grita todo lo que quieras,
a ver si algún ángel te responde!
2
Sólo los tontos y necios
se mueren de celos y envidia.
3
Algunos llegan a prosperar,
pero su casa está maldita.
4
A sus hijos,
nadie los ayuda ni los defiende;
¡en los tribunales del pueblo
nadie les hace justicia!
5
Sus riquezas y sus cosechas
terminan en la mesa de los hambrientos.
6
»¡Siempre hay una razón
para el mal y la desgracia!
7
Así como el fuego es la causa
de que salten chispas,
nosotros somos responsables
de nuestra propia desgracia.
8
»Si yo estuviera en tu lugar,
pondría mi caso en manos de Dios.
9
Sus milagros y maravillas
no los podemos entender.
10
Dios hace que la lluvia
caiga sobre los campos;
11
Dios da poder a los humildes
y ayuda a los afligidos;
12-13
Dios hace que los astutos
caigan en sus propias trampas;
les desbarata sus planes malvados
y les arruina sus malas acciones.
14
Dios hace que se tropiecen de día
como si anduvieran de noche,
15
pero salva a la gente pobre
del poder de sus enemigos;
16
a los pobres les devuelve la esperanza,
pero a los malvados los deja callados.
17
»Cuando el Dios todopoderoso te corrija,
puedes considerarte bendecido;
no desprecies su corrección.
18
Dios hiere, pero cura la herida;
Dios golpea, pero alivia el dolor.
19
Una y otra vez vendrá a ayudarte,
y aunque estés en graves peligros
no dejará que nada te dañe.
20
En tiempos de hambre,
no dejará que te mueras;
en tiempos de guerra,
no dejará que te maten.
21
Cuando alguien te maldiga,
no tendrás por qué tener miedo;
esa maldición no se cumplirá.
22
Te reirás del hambre
y de las calamidades,
y no tendrás por qué temer
a los animales salvajes:
23
¡las piedras del campo
y las bestias salvajes
serán tus mejores amigas!
24
En tu casa vivirás tranquilo,
y cuando cuentes tu ganado
no te faltará un solo animal.
25
Tendrás muchos hijos y muchos nietos;
¡nacerán como la hierba del campo!
26
Serás como el trigo
que madura en la espiga:
no morirás antes de tiempo,
sino cuando llegue el momento.
27
Esto es un hecho comprobado.
Si nos prestas atención,
mismo podrás comprobarlo».