Dios castigará a los sacerdotes

1
»Esta advertencia va para ustedes, los sacerdotes:
2-3
Si no me obedecen ni aprenden a respetarme, yo los maldeciré.
Si no me sirven con sinceridad, cambiaré en maldición mis bendiciones para ustedes.
Además, les quitaré el poder y les untaré en la cara el estiércol de los animales que me ofrecen.
¡Entonces los barrerán a ustedes junto con ese estiércol! Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré.
4-5
»Si les advierto esto, es para que sepan que quiero cumplir el pacto que hice con Leví, el antepasado de ustedes.
Con ese pacto me comprometí a darle vida y paz;
Leví, por su parte, se comprometió a respetarme y honrarme, y así lo hizo.
Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así fue.
6
Leví nunca engañó a la gente, sino que les enseñó la verdad;
siempre vivió en armonía conmigo, y fue una persona tan honesta que a muchos los apartó de la maldad.
7
»Ustedes los sacerdotes son mis mensajeros.
Su deber es enseñar mis mandamientos a los que me buscan.
8
Pero ustedes han dejado de hacer el bien;
con su mal ejemplo han hecho pecar a mucha gente, y han desobedecido el pacto que hice con Leví.
Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así es.
9
»Si yo he hecho que el pueblo los desprecie y les pierda el respeto, es porque ustedes no me han obedecido, ni tratan con justicia a todos por igual».


Los matrimonios mixtos

10
Yo, Malaquías, les digo:
«Todos nosotros tenemos un mismo antepasado.
Y a todos nosotros nos creó un solo Dios.
Si esto es así, ¿por qué nos engañamos los unos a los otros? ¿Por qué no cumplimos con el pacto que Dios hizo con nuestros antepasados?
11
¡Todos en Judá y en Israel hemos sido infieles a Dios! ¡Todos hemos hecho actos vergonzosos en Jerusalén, en el templo mismo que Dios tanto ama! Los hombres de Judá se casan con mujeres que adoran a otros dioses,
12-14
y todavía se preguntan por qué Dios ya no recibe con gusto sus ofrendas.
Pues ahora, ¡que acabe Dios con quienes hacen eso, no importa que le traigan ofrendas y que llenen de lágrimas su altar! ¡Y que acabe también con quienes ven esto y no hacen nada para impedirlo!
»Dios ha visto lo que han hecho todos ustedes: Cuando eran jóvenes, se casaron y se comprometieron a ser fieles a su esposa.
Pero no han cumplido con su compromiso.
15-16
Nuestro Dios nos creó para que fuéramos un solo cuerpo y un solo espíritu.
Nos creó así para que fuéramos un pueblo consagrado a él.
Nuestro Dios odia a quienes son violentos y abandonan a su esposa.
Por lo tanto, ¡tengan cuidado y no le sean infieles a su esposa!
17
»Nuestro Dios ya está cansado de sus quejas.
Y lo cansan cuando dicen que Dios no es justo porque ve con buenos ojos a los malvados».