Los israelitas adoran a Baal-peor

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Cuando estaban en Sitim, los israelitas tuvieron relaciones sexuales prohibidas con las mujeres moabitas.
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Ellas los invitaron a sus fiestas.
Allí comieron juntos y adoraron a los dioses de los moabitas.
3
Fue así como el pueblo de Israel adoró al dios Baal-peor.
Entonces Dios se enojó muchísimo,
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y le dijo a Moisés:
«Toma presos a todos los jefes del pueblo, y cuélgalos en postes como ofrenda en mi honor.
Hazlo a plena luz del día;
sólo así me calmaré y ya no estaré enojado contra el pueblo de Israel».
5
Enseguida Moisés fue a ver a los jueces de Israel, y les dio esta orden:
«Cada uno de ustedes debe matar a los miembros de su tribu que hayan adorado a Baal-peor».
Y así lo hicieron.
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Pero mientras Moisés y los israelitas lloraban a la entrada del santuario, vieron que un israelita metía en su tienda de campaña a una mujer madianita.
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Entonces Finees, el hijo de Eleazar y nieto de Aarón, tomó su lanza,
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fue a la tienda de ese israelita, y atravesó con su lanza al israelita y a la madianita.
Así se detuvo el castigo de Dios contra Israel.
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Sin embargo, para ese entonces ya habían muerto veinticuatro mil israelitas.


Promesa de Dios a favor de Finees

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Dios le dijo a Moisés:
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«Finees es como yo: no permite que se adore a otros dioses en lugar mío.
Por eso logró que yo calmara mi furia y que dejara de castigar a los israelitas.
12-13
Él demostró que me quiere, y logró que yo perdonara a los israelitas;
por esa razón, hoy hago un trato especial con él y con sus descendientes: ellos serán siempre mis sacerdotes».
14
El nombre del israelita muerto era Zimrí, hijo de Salú y jefe de una familia de la tribu de Simeón.
15-19
La madianita que murió se llamaba Cozbí.
Era hija de Sur, el jefe de una familia importante de Madián.
Por eso, después de la plaga, Dios le dijo a Moisés que atacara a los madianitas y los venciera, pues ellos eran en realidad los responsables de que los israelitas adoraran al dios Baal-peor.