Nuestra esperanza está en Dios
SALMO 130 (129)
Cántico para las peregrinaciones.


1
Dios mío, yo te llamo
pues estoy muy angustiado.
2
¡Escúchame, Dios mío!
¡Presta oído a mis gritos
que te piden compasión!
3
Si tomaras en cuenta
todos nuestros pecados,
nadie podría presentarse ante ti.
4
Pero tú nos perdonas.
¡Por eso mereces nuestra adoración!
5
En Dios he puesto mi esperanza;
con toda el alma confío en él,
pues confío en sus promesas.
6
Con ansias espero a Dios;
¡con más ansias lo espero
que los vigilantes a la mañana!
Los vigilantes esperan
que llegue la mañana,
7
y tú, Israel, esperas
la llegada de Dios
porque él nos ama
y nos da plena libertad.
8
¡Dios salvará a Israel
de todos sus pecados!