Sufrimientos humanos

1
Los que vivimos en este mundo
tenemos que cumplir dura tarea
desde que nacemos hasta que morimos.
2-4
Seamos reyes o limosneros,
nos llenamos de rabia y envidia,
de miedo y de odio al enemigo.
Nos asusta pensar en la muerte.
5
De noche, cuando dormimos,
no tenemos un sueño tranquilo.
6
Muy poco es lo que descansamos;
¡nos sentimos como el soldado
que huye del campo de batalla!
7
Pero en cuanto despertamos
vemos que todo era un sueño.
8
Esto nos pasa a todos,
pero a la gente malvada
se le multiplica por miles:
9
morirán en el campo de batalla,
o de hambre, o de enfermedad,
o asesinados, o en un desastre.
10
Todo eso les espera,
pues por causa de los malvados
Dios mandó el diluvio.
11
Todo lo que es de la tierra
un día volverá a la tierra,
y lo que es del agua, al agua.


Fin de la injusticia

12
Dios pondrá fin un día
a la corrupción y a la injusticia,
pero su fidelidad jamás cambiará.
13-14
Las riquezas mal habidas
se parecen a un río crecido
que a su paso lo arrastra todo;
¡pero un día ese río se secará!
15-17
En cambio, las limosnas generosas
son como un jardín de flores;
¡permanecen para siempre!


Siempre hay algo mejor

18
Qué bueno es tener un trabajo
y un buen sueldo para vivir,
pero es mejor encontrar un tesoro.
19
Qué bueno es tener hijos
y darle nombre a una ciudad,
pero es mejor tener una buena esposa.
20
Qué bueno es alegrarse
con la música y el vino,
pero es mejor amar a la sabiduría.
21
Qué dulce es el sonido
del arpa y de la flauta,
pero es más dulce la sinceridad.
22
La belleza atrae la mirada,
pero son más atractivos
los campos verdes.
23
Los amigos ayudan al momento,
pero más ayuda la mujer a su marido.
24
Qué bueno es tener hermanos
cuando llegan los problemas,
pero es mejor la ayuda desinteresada.
25
El oro y la plata brindan seguridad,
pero da más seguridad un buen consejo.
26
Es bueno tener dinero y poder,
pero es mejor obedecer a Dios.
Si lo obedeces, nada te faltará
ni tendrás que buscar más ayuda.
27
La obediencia a Dios
es como un jardín de flores,
todo cubierto de esplendor.


Es malo vivir de prestado

28
Querido jovencito,
¡no pidas limosna!
Vale más morir que mendigar.
29
Es realmente vergonzoso
vivir dependiendo de otros.
Esa no es una vida digna;
¡evítala, si eres inteligente!
30
La comida ajena sabe dulce,
pero la vergüenza de pedir
quema peor que el fuego.