Moisés

1-4
¡Bendito sea el recuerdo de Moisés,
hombre amado por Dios y por su pueblo!
Moisés era humilde y sencillo.
Por eso Dios lo eligió
entre todos los israelitas;
le dio poder para ir ante el rey
y realizar ante él grandes milagros.
También le mostró su esplendor,
5
y le permitió escuchar su voz
en medio de una nube oscura.
Allí Dios le dio los mandamientos,
que dan vida y sabiduría,
para que instruyera a los israelitas
en las condiciones de su alianza.


Aarón

6-9
Aarón era hermano de Moisés
y pertenecía a la tribu de Leví.
Dios lo eligió y le dio autoridad
para que fuera su sacerdote.
Lo vistió con ropas muy finas,
y en ellas colgó unas campanillas,
para que los israelitas las oyeran
cuando Aarón anduviera por el templo.
10-14
Le puso una corona de oro,
que decía «Dedicado a Dios»,
y puso también en sus ropas
los nombres de las tribus de Israel,
grabados en doce piedras preciosas.
¡Nunca nadie se vistió como Aarón,
con tanta elegancia y belleza!
15-17
Moisés derramó sobre Aarón
el aceite para consagrarlo,
porque Dios eligió a Aarón,
y a todos sus descendientes,
para que fueran sus sacerdotes.
Por eso Aarón y sus descendientes
presentan a Dios las ofrendas,
queman incienso en el altar,
y en nombre de Dios
bendicen a los israelitas
y piden que Dios los perdone.
Además, Aarón y sus descendientes
enseñan a los israelitas
a obedecer los mandamientos de Dios.
18
Hubo algunos envidiosos,
como Datán, Abirón,
y los seguidores de Coré,
que se rebelaron contra Aarón.
19
Pero Dios se enojó mucho
y envió contra ellos su fuego ardiente.
20-21
Dios concedió a los sacerdotes
una porción de carne de las ofrendas
y los primeros frutos de las cosechas,
para que nunca les faltara de comer.
22
Lo único que no les dio
fue un territorio en su propio país,
porque Dios mismo los cuidaría.


Finees hijo de Eleazar

23
Finees hijo de Eleazar
fue el tercer hombre más famoso,
después de Moisés y de Aarón.
Finees se enfrentó a los rebeldes,
y consiguió que Dios perdonara
el pecado de los israelitas.
24
Por eso Dios le dio el derecho
de ser el jefe de los sacerdotes;
hizo una alianza de paz con Finees,
y ordenó que él y sus descendientes
le sirvieran siempre en el templo.
25
La alianza que Dios hizo con David
valía sólo para el rey
y para uno de sus hijos,
pero la alianza de Dios con Aarón
vale para todos sus descendientes.
26
¡Que Dios les dé sabiduría
para gobernar bien a su pueblo!
¡Que vivan siempre felices
y nunca pierdan su poder!