Tobías envía al ángel a recoger la plata

1
Tobías llamó al ángel y le dijo:
2
«Azarías, amigo mío, toma cuatro sirvientes y dos camellos, y vete a Ragues, a casa de Gabael.
Dale la contraseña que te di, recoge la plata y luego invítalo a mi fiesta de bodas.
3-4
»Tú sabes que mi padre se preocupa demasiado, y ya estará impaciente por mi regreso;
mientras más me tarde, más triste se va a poner.
sabes que Ragüel juró que no me dejaría ir.
¡Debo atender a sus deseos
5
El ángel salió rumbo a Ragues, con los cuatro sirvientes y los dos camellos.
Cuando llegaron, se quedaron en la casa de Gabael.
El ángel le dio a Gabael la contraseña para que le entregara la plata.
También le dijo que Tobías se había casado, y que lo invitaba a su fiesta de bodas.
De inmediato, Gabael entregó los sacos de plata, que todavía estaban sellados, y ordenó que los cargaran sobre los camellos.
6
Al otro día, el ángel y Gabael se levantaron muy temprano, y se fueron a la fiesta de bodas.
Cuando llegaron a la casa de Ragüel, encontraron a Tobías sentado a la mesa.
Tobías se levantó y saludó a Gabael, quien con lágrimas en los ojos lo bendijo con estas palabras:
«¡Eres un buen hijo!
Tu padre es un hombre bueno,
generoso y honrado.
¡Que Dios, desde el cielo,
te bendiga a ti y a tu esposa!
¡Que Dios bendiga a tus suegros!
¡Doy gracias a Dios,
pues me permitió conocerte!
¡Eres el vivo retrato
de mi primo Tobit