El marinero que navega por el mar

1
Los marineros se preparan
para cruzar el mar enfurecido,
y antes de hacerlo,
le piden protección
a un trozo de madera
que es más frágil y pequeño
que el barco en el que viajan.
2
Ese barco lo hizo un artesano
que por su habilidad
estaba seguro de ganar buen dinero.
3
Pero eres tú,
Dios y Padre nuestro,
el que guías ese barco;
¡eresquien le marca el rumbo
sobre las olas del mar!
4
Así demuestras
que tú eres el único que salva del peligro.
Para guiar un barco
no hace falta mucha experiencia,
pues eresquien lo guía.
5
En todo has puesto
las huellas de tu sabiduría:
por eso la gente se atreve a viajar
en un frágil barco de madera
y cruza el mar sana y salva.
6
Así sucedió en tiempos de Noé,
cuando el diluvio mató a los gigantes.
La gente buena,
que era la esperanza del mundo,
se salvó en una frágil barca.
Con los que se salvaron
comenzó una nueva humanidad.
7
¡Alabado sea Dios
por la madera que se usa para el bien!
8
Pero maldito sea el ídolo
hecho por manos humanas.
Que les vaya mal
al ídolo y a quien lo hizo:
al ídolo por ser adorado como un dios,
a pesar de que se pudre,
y al hombre por haberlo fabricado.
9
Dios odia el mal
y también al que lo hace.
10
Por eso Dios castigará
al malvado y a sus obras de maldad.
11
Dios destruirá los ídolos
de los pueblos que no lo conocen.
En esas naciones,
la gente adora las cosas que Dios creó;
por eso Dios los desprecia.
Esa gente aleja a otros de Dios
y desvía a los tontos del buen camino.


Origen de la adoración a los ídolos

12
La fabricación de ídolos
hizo que la gente
dejara de adorar a Dios.
Por eso Dios los castigó
matándolos con el diluvio.
13
Los ídolos no tienen vida,
y nunca la tendrán.
14
Como son obra de hombres y mujeres,
pronto Dios los hará desaparecer.
15
Pongamos otro ejemplo:
Un padre,
afligido por la muerte de su joven hijo,
manda a hacer una imagen del hijo muerto.
Después adora a esa imagen
y pide a la familia que también la adore.
De esta manera,
lo que antes era un cadáver,
se convierte en un dios.
16
Después de mucho tiempo,
esa mala costumbre se hace ley,
y todos tienen que cumplirla.
17
Las estatuas de los gobernantes
también son adoradas,
porque ellos mismos hacen
que la gente las adore.
Además, los que viven lejos
hacen una imagen parecida al rey
porque no pueden adorarlo personalmente.
De esa manera adoran a la imagen
como si el rey estuviera presente.
18
El artista,
movido por su ambición,
hace que los que no conocen al rey,
también lo adoren.
19
Por su deseo de agradar al rey,
el artista se esmera en hacerle una imagen
más hermosa de lo que el rey es.
20
Así la gente termina por considerar dioses
a los que antes sólo tenía por hombres.
21
Esto se convirtió en trampa para muchos,
porque les dieron a la madera y a la piedra
la adoración que sólo merece el Dios verdadero.
22
No contentos con su error
de adorar a dioses falsos,
su ignorancia los lleva
a participar en violentas guerras
en nombre de la paz.
23
Además,
ofrecen en sacrificio a los niños,
y practican cultos extraños
con mucho sexo y borrachera.
24
La vida tiene poco precio
y no se respeta el matrimonio;
se matan a traición unos a otros,
y son infieles a sus esposas.
25
Todo es confusión, muerte y asesinato,
infidelidad, engaño y mentira.
26
Nadie sabe qué es bueno y qué es malo;
nadie agradece los favores,
ni se preocupan por los demás.
Son inmorales y perversos sexuales,
y así destruyen sus propias familias.
27
El culto a esos ídolos horribles
es el origen, la causa y el fin de todo mal.
28
Los que adoran a los ídolos
celebran fiestas alocadas,
anuncian noticias falsas,
practican la injusticia
y hacen juramentos falsos.
29
Como confían en ídolos muertos,
piensan que jurar en falso
no les traerá ningún mal.
30
Pero serán condenados,
por no reconocer al Dios verdadero,
y por despreciar lo más sagrado
con sus falsos juramentos.
31
Los ídolos no castigan;
¡no tienen poder para hacerlo!
Pero Dios no dejará sin castigo
a los que practican la maldad.