Los israelitas no adoran a dioses falsos

1
Dios nuestro,
eres bueno y fiel,
no te enojas fácilmente
y gobiernas todo con bondad.
2
Aunque pequemos, somos tuyos;
reconocemos que eres poderoso.
eres nuestro dueño,
por eso no queremos pecar contra ti.
3
Obtenemos la salvación completa
cuando llegamos a conocerte.
El principio de la vida eterna
consiste en reconocer tu poder.
4
A nosotros no nos engañan
esos ídolos inventados
por artistas chambones
que los pintan de todos colores.
5
Sólo los tontos se sienten atraídos
por esos ídolos sin vida.
6
Tanto los que hacen esos ídolos,
como los que los adoran,
son gente que ama la maldad.
¡Por eso, sólo merecen la desgracia!


El ejemplo del alfarero

7
El alfarero amasa el barro
para hacer las vasijas que usamos.
Con el mismo barro puede hacer
vasijas para usarlas
en algo bueno o en algo malo.
El mismo alfarero decide
cómo usar cada una de sus vasijas.
8
Ese alfarero pierde tiempo y esfuerzo,
haciendo ídolos con el polvo de la tierra.
No se da cuenta que poco antes
él mismo fue formado de ese polvo
y que muy pronto, cuando se le acabe la vida,
volverá a ser polvo de la tierra.
9
En vez de pensar que su vida es corta
y que tiene que morir,
compite con los que trabajan
el oro, la plata y el bronce.
Su gran meta y orgullo en la vida
consiste en fabricar ídolos.
10
Su corazón es como la ceniza,
su esperanza es más sucia que la tierra
y su vida vale menos que el barro.
11
No conoce al Dios que lo creó
y le dio el aliento de vida.
12
Ese alfarero piensa que la vida es un juego
y un negocio para conseguir dinero.
Por eso dice:
«Hay que valerse hasta del mal
para conseguir mucho dinero».
13
Ese hombre, con el mismo barro,
fabrica ídolos y vasijas que se rompen,
aunque bien sabe que hace lo malo.


El error de los egipcios

14
Pero los menos inteligentes de todos
fueron los que esclavizaron a tu pueblo,
15
porque adoraron como dioses
a todos los ídolos de las otras naciones.
Esos ídolos tienen ojos, pero no ven,
tienen nariz, pero no respiran;
tienen oídos, pero no oyen,
tienen dedos, pero no pueden tocar,
y tienen pies, pero no pueden caminar.
16
Son ídolos hechos por mortales
que tienen la vida prestada.
Ningún ser humano es capaz
de hacer un dios igual a él mismo.
17
Los fabricantes de ídolos son seres mortales,
y por eso sus imágenes son cosas muertas.
El que adora ídolos
vale más que los objetos que adora,
porque él tiene vida,
y los ídolos son cosas muertas.
18-19
Además, los egipcios adoran
a los animales más feos y estúpidos,
a los cuales Dios maldijo
como lo hizo con la serpiente en el Edén.